miércoles 8 de abril de 2020
Gritos de la Tierra | Medio ambiente |

Palometas: identikit de una especie de naturaleza agresiva que ayuda a mantener limpio el río

Estos peces, que se mueven en cardumen, cumplen un papel importante en el ecosistema al "limpiar" las aguas de carroña. Recomendaciones para evitar ataques.

Las palometas saltan a la fama durante los largos y cálidos meses de los veranos litoraleños. Es en este período que pueden producirse ataques a bañistas en zonas de aguas bajas y cálidas de la cuenca del Paraná, el escenario ideal para la acción de estos peces de naturaleza agresiva. Pese a estar todo el año en el río, sólo se convierten en noticia cuando muerden dedos y talones humanos, un comportamiento asociado a la defensa del territorio y a un metabolismo acelerado por el calor ya que los peces no regulan su temperatura corporal.

¿Por qué atacan? Andrés Sciara, ex director del Acuario de Rosario y actual decano de la facultad de Bioquímica de la UNR, explicó que no buscan alimentarse sino probablemente defenderse. “Cuando hace calor y hay bajante, el encuentro con la gente se hace más probable, ven su territorio invadido y responden así. Es un comportamiento natural en un animal que es agresivo y que lo manifiesta mordiendo, es su forma de interactuar con el medio”, agregó el especialista.

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De forma parecida razonó el biólogo especializado en comportamiento animal, Matías Pandolfi: “En verano no hay invasión de palometas, lo que hay es una invasión de gente que se mete al agua porque hace calor y entonces pueden ocurrir estos accidentes. Hay que tomar precauciones y convivir, forman parte de los animales que pueblan el Paraná y a pesar de su mala fama tienen un alto valor ecológico”, explicó, para recomendar que ante el primer ataque conviene evacuar inmediatamente la zona porque se mueven en cardumen.

Identikit

Las palometas son animales con grandes dientes, una mordida poderosa y comportamiento agresivo. Pertenecen a un amplio grupo de peces que abarca unas 30 especies entre las cuales también está el pacú, muy similar aunque no es carnívoro. Según explicó Pandolfi, las palometas y las pirañas son el mismo pez con distinto nombre, según la zona geográfica. Son muy voraces, nadan mucho y eso les genera un enorme gasto energético.

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 Ante el primer ataque de palometa, conviene evacuar inmediatamente la zona porque se mueven en cardumen, advierten los científicos.

Ante el primer ataque de palometa, conviene evacuar inmediatamente la zona porque se mueven en cardumen, advierten los científicos.

Están presentes en toda la cuenca del Paraná y del Uruguay, y aún no existen certezas entre los científicos sobre las causas que las llevan a atacar a humanos: “No es por búsqueda de alimento pero no está claro, es muy difícil estudiar la interacción entre un animal y los humanos. Como se mueven en grupo existe un comportamiento llamado ‘frenesí de cardumen’ y cuando hay un ataque en general es en grupo, por eso suele haber varios heridos al mismo tiempo” señaló Pandolfi.

Limpiadores del río

Lo que puede ser problemático para el humano, es bueno para el sistema en general, ya que el comportamiento carroñero de las palometas funciona como limpiador de los restos de otros peces o animales que flotan en el río, lo cual ayuda a evitar enfermedades y a eliminar la propagación de virus y bacterias.

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“Son parte del ecosistema, son un eliminador de animales muertos y las consecuencias malas que pueden tener. Es una especie con alguna cuestión problemática pero menos de lo que se cree”, dijo Pandolfi. El especialista agregó que no hay evidencia científica que señale que existen más ejemplares que antes por eventual disminución de predadores, aunque no puede descartarse que, por cuestiones relacionadas con el aumento de la temperatura, las poblaciones se hayan desplazado más hacia el sur del continente.

Precaución: la única forma de evitar ataques

¿Es posible prevenir los ataques? Si bien no hay manera de saber cuándo y en qué lugar puede haber palometas, sí existen varias pautas a tener en cuenta para evitar pasar un mal momento.

Primero y principal: los ríos y las lagunas con escaso nivel de agua y altas temperaturas son el escenario ideal para que se produzcan ataques. “Los animales se acumulan más y el alimento se concentra o bien escasea”, detalló el científico para recordar que los peces no regulan su temple, por lo que en épocas de altas temperaturas su metabolismo presenta mayor actividad.

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La mordida de estos peces es fuerte y puede lastimar bastante, sobre todo en caso de niños o personas de contextura pequeña. Si bien no se sabe demasiado sobre las causas que generan los ataques, estos pueden corresponder con una conducta de defensa de los huevos y crías por parte de los machos, que son los encargados de “maternar” y cuya agresividad se incrementa si se sienten amenazados.

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Las zonas de vegetación semisumergida o flotante (camalotes, juncos, pastos) son las elegidas para los nidos, por lo que conviene evitarlas. “Hay que intentar ir a zonas de aguas más abiertas y a balnearios habilitados”, dijo el biólogo.

Otra recomendación es evitar lugares donde hay pescadores, ya que donde hay cebos y carroña puede haber palometas.

Cuando el cazador es cazado

Los yacarés, lobitos de río y coipos son los principales predadores de esta especie, una población que se ha achicado un poco en el caso de estos dos últimos animales pero no para los yacarés, que particularmente en Santa Fe se han recuperado en cantidad de la mano de programas de rancheo llevados adelante desde el Estado, explicó Sciara.

También agregó que no existen estudios sobre la población de palometas en el Paraná por lo que no hay forma de establecer si hay más o menos según los años.

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No hay muchas alternativas y debemos aprender a convivir, con el río a una altura normal los ataques no son muy probables y además podemos verlo desde el lado de que expresan la enorme biodiversidad que tenemos. Son parte del ecosistema como predador y como carroñero del río”, concluyó.

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