lunes 1 de marzo de 2021
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Hidrovía del Paraná: el impacto ambiental de "rectificar" meandros y profundizar el canal troncal

Organizaciones ambientalistas advierten que se arrasará con refugios de peces y fauna, se afectará el "efecto fijación" en las islas y aumentará la erosión en una cuenca que se transformó en una autopista fluvial para exportar granos.

Modificar un ambiente natural diseñado con precisión por la naturaleza no sale gratis. Profundizar el cauce del Paraná, rasurar partes de sus dunas, rectificar meandros y eliminar islas y orillas significará la pérdida del hábitat de especies vegetales y animales. Por otra parte, el ingreso y tránsito de miles de buques transoceánicos genera un oleaje que impacta en orillas y barrancas acelerando los procesos de erosión y afectando también a las comunidades naturales que viven en las márgenes.

Todas estas son, según científicos y ambientalistas, efectos no deseados y no demasiado previstos de la Hidrovía, el nombre comercial del río Paraná, convertido tras tareas de dragado y balizamiento que comenzaron a mediados de los años ’90 en una enorme autopista fluvial para transportar granos y cereales.

A los impactos directos hay que sumarle impactos indirectos pero atados al desarrollo de la Hidrovía, como la deforestación y la afectación de las localidades en las que se instalaron los enormes puertos agroexportadores, según una investigación del Taller Ecologista de Rosario.

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El río Paraná se convirtió en una autopista para exportar granos, aceite y harina de soja.

El río Paraná se convirtió en una autopista para exportar granos, aceite y harina de soja.

Un ecosistema tensionado al máximo

Con el fin de una larga concesión de 25 años a la empresa belga Jan De Nul, responsable hasta el año próximo del dragado y mantenimiento del Paraná, cinco empresas competirán para quedarse con esta vía estratégica de donde sale el 80% de la producción agropecuaria argentina. Canales más profundos y recorridos más directos para permitir que busques más grandes salgan con las bodegas llenas es la premisa.

Represas, pesca industrial, desarrollos inmobiliarios y turísticos, ganadería de Islas y navegación a gran escala han modificado para siempre la fisionomía natural del Paraná, un río multifragmentado con uno de los deltas más habitados e intervenidos del mundo.

En ese marco, los anuncios gubernamentales de avanzar en la profundización de la Hidrovía encendieron las alertas de los científicos como Martín Blettler, investigador en el Instituto Nacional de Limnología, quien advierte que aunque el proyecto funciona desde hace 25 años “nunca se hicieron estudios exhaustivos sobre sus impactos, sino que ahora se busca acentuar todavía más esa situación".

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Con el tránsito de los enormes buques aumenta la erosión sobre las islas y la costa.

Con el tránsito de los enormes buques aumenta la erosión sobre las islas y la costa.

El científico explicó que la modificación del lecho del río "genera pérdidas ecológicas por degradación y fragmentación del hábitat de muchas especies". La rasuración de las dunas o partes playas destruye hábitats de invertebrados y la eliminación de bancos de arena colonizados por vegetación (a su vez, lugar de refugio de invertebrados y peces) elimina el efecto de “fijación” de islas que tienen esos bancos. “Allí el impacto de las obras sobre el ecosistema es total", dijo.

Otra preocupación es la rectificación de meandros en los tramos superiores (río Paraguay), ya que esos accidentes geográficos sirven para retener las corrientes de agua y son refugio para numerosas especies de fauna y de peces.

Turbinas, olas y erosión

No sólo las dragas modifican el paisaje del Paraná. El intenso tránsito de buques de gran porte genera turbulencias y oleaje, lo que se traduce en una mayor erosión de las márgenes, más turbidez del agua y un desarraigo de especies de las orillas que entre otras cosas afecta su tasa de reproducción, según subrayó Blettler.

El año pasado ingresaron a la hidrovía unos 2.600 buques, según la Bolsa de Comercio de Rosario. Además de la contaminación sonora, muchas veces existe un contacto directo sea del casco sea de la hélice con diferentes peces. “El arrastre de peces por el movimiento de agua que generan las hélices de los barcos es una de las principales fuentes de mortalidad de fauna ictícola en el Mississippi”, una hidrovía que tiene semejanzas con la del Paraná que, según Blettler, puede ser usada como comparación y ejemplo.

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Los mejillones dorados que trajeron del sudeste asiático los barcos se puede observar hasta en la costa de Santo Tomé.

Los mejillones dorados que trajeron del sudeste asiático los barcos se puede observar hasta en la costa de Santo Tomé.

Plagas lejanas

Otro impacto ambiental del tránsito de buques transoceánicos es la introducción no deseada de especies exóticas que, una vez instaladas en el ecosistema, se convierten en plaga al no tener predadores naturales.

Es el caso del mejillón dorado o chino, traído a la cuenca del Plata durante los años ’90 en el agua de lastre de los buques de origen asiático, que muchas veces en vez de realizar los recambios de agua en alta mar (como señalan las normativas internacionales) lo hacen en aguas fluviales.

Extractivismo y deforestación

“La Hidrovía Paraguay-Paraná acompañó la implementación del modelo agroexportador argentino que se consolidó en el siglo XXI” dice el documento “La Hidrovía, los agronegocios y los territorios impactados”, elaborado por el Taller Ecologista de Rosario en octubre de este año.

Según este trabajo, además de los impactos directos sobre fauna, flora y orillas la Hidrovía genera impactos indirectos que se sienten en los territorios y sus pobladores. “Estos impactos derivan de la expansión de la frontera agrícola y de las instalaciones agroportuarias”.

En este punto, la investigación señala que el avance de las industrias y terminales portuarias llevó a las localidades que conforman el cordón industrial “a una situación de colapso ambiental y urbano” por congestionamiento del transporte, contaminación del aire, el suelo y el agua, privatización de las costas y ruidos.

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