La empresa Don Mario nació en 1982, tumultuoso año de la guerra de Malvinas. Sus fundadores eran algo grandes (clase 56) para ir a pelear, pero igual se anotaron como voluntarios, por si fuera necesario. Todos ellos son viejos conocidos de los productores argentinos, porque son sus pares y han convivido todo este tiempo con ellos. En la Argentina, Don Mario es Don Mario. A secas.
Pero Don Mario creció, mucho creció. De tener modestas oficinas en Chacabuco, donde arrancó la aventura hace más de treinta años sobre un pequeño campo “prestado”, a contar con modernos laboratorios de biotecnología en Brasil, desembarcar en el competitivo mercado estadounidense y hasta realizar ensayos con soja propia nada menos que en China, la cuna de ese cultivo. Para todas esas cosas, Para hacer todos esos movimientos globales Don Mario pasó a llamarse GDM.
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