Hace una semana se estreno uno de los videojuegos más esperados debido a su original narrativa. Su nombre es Stray, y en él se tiene la posibilidad de encarnar a un gatito que está en búsqueda de su familia en medio de una ciudad futurista post-apocalíptica.
Si bien la calidad gráfica es excepcional y el entorno donde todo sucede tiene un estilo muy CyberPunk, su peculiarmente atractivo está en su peludo protagonista. No es necesario aclarar que en un mundo donde las redes sociales están llenas de memes de gatitos, esta es una propuesta más que adorable.
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Aprendiendo a maullar
Dicen que los gatos perciben el mundo de otra manera. Quizás la ciencia nunca logre comprobarlo, pero las personas que decidan jugar Stray pueden aprender cada acción y gesto que cualquier felino tiene, con tan sólo una combinación de botones. Se aprenderá a maullar, rasgar, trepar y arrojar cosas desde las alturas, todo desde una perspectiva muy cuidada. Cada movimiento y acción del personaje es tan realista, que quien lo dirija terminará sintiendo que ya tiene bigotes.
Dentro del mundo habitado por robots humanoides que viven en condiciones precarias, se deberán sortear todo tipo de retos, niveles, misiones secundarias al puro estilo "miau". Además de tener la posibilidad de encontrar pequeños mundos abiertos con situaciones o contextos super divertidos e interesantes. En este sentido, en el transcurso del videojuego se encargan muy bien de no ser obvios con la trama y que cada momento sea una sorpresa para el jugador.
En sí, el título no tiene más que entre 6 y 8 horas de juego en total. Esto para muchos podría ser poco, pero este estilo de juego pertenece a un género llamado Indie donde existe una historia detrás que se desea contar. Por lo que, quizás, esta sea la primera de varias experiencia que tengamos en videojuegos de estilo "michisimulación".
La virtualidad traspasa la realidad
Un dato muy sorprendente, es lo que pasó con los perros y gatos domésticos mientras sus dueños jugaban Stray. Es que en el transcurso de la semana se hicieron varias publicaciones en diferentes redes sociales donde se podía ver la reacción de las mascotas ante el realismo del videojuego.
Esta, no es más que una muestra más del nivel al que han llegado los videojuegos en estos días. Nada más sincero que la perspectiva de aquellos seres que llenan de puro amor nuestros días.
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