Más de dos años transcurrieron desde que las promesas de una segunda secuela de Overwatch fuera anunciada. Muchos de sus fanáticos, ya habían perdido las esperanzas de que esto suceda. Más aún con las complicaciones judiciales que comprometen a Blizzard, su compañía desarrolladora. Sin embargo, poco a poco en los últimos meses se fueron filtrando algunos adelantos, y apenas hace unos días, se oficializó la beta cerrada que estará disponible a partir del próximo 26 de abril.
Una nueva apuesta
Si bien gran, parte de las primicias respecto a lo que componen esta nueva entrega no fueron muy relevantes, promete ser una evolución total y completa. El shooter de los héroes traerá una nueva experiencia de juego, donde su narrativa será aún más profunda y detallada, además de innovar y mejorar en su modo de juego single player, así como abarcar a un público mucho más amplio.
Aún siendo terminantemente prohibido adelantar algo de lo que se viene, se ha mencionado que se estarán modificando los números de jugadores por partida y el ritmo de juego. Además, se apostará por crear una nueva propuesta a lo que de esports se refiere, incorporando muchos más torneos y no sólo la Overwatch League.
Con el adelanto exclusivo, se podrá acceder al modo Avance, el sistema Ping y a un total de cuatro mapas nuevos en partidas cinco vs cinco. Ellos son: Circuit Royal (mapa escolta), Midtown (mapa híbrido), Toronto y Roma (ambos mapa avance). Si se desea ser parte de la previa al lanzamiento oficial, tan sólo se debe ir a la página oficial del juego y acceder al botón que dice "Unirse a la beta". De esta manera se ingresará a la lista de peticiones para recibir una invitación especial y así probar la previa disponible para PC.
La desintegración de Overwatch
La primera vez que el videojuego vio la luz, fue en el año 2016. Un título que venía a proponer algo nuevo y fresco respecto a lo que FPS se trata, con una clara identidad. Personajes con características únicas, efectos especiales combinando roles y habilidades, y un universo fantástico donde cada batalla transcurría, fuera de los clásicos de guerra. Su impacto fue tal, que se popularizó inmediatamente, siendo un éxito rotundo que vendería más de 30 millones de copias en su primer mes y llevaría a Blizzard a lo más alto, una vez más.
Pero como algo que pareciera costumbre por parte de la franquicia, el videojuego fue siendo cada vez más y más descuidado. Ello provocó que pierda solides, su desbalanceo fue notable, las propuestas en esports poco atractiva, además de que sus actualizaciones y nuevos parches eran mal gestionados. Esto provocó que miles de jugadores abandonen el juego, traduciéndose en largas colas de espera al momento del emparejamiento. Tal fue su pendiente cuesta abajo, que muchos de sus fanáticos han resaltado el poco interés que ha demostrado la desarrolladora en apelar más a la experiencia de juego del usuario, en vez de a sus propios intereses.
Tan sólo queda esperar para presenciar lo nuevo que traerá la segunda apuesta. Todo indicaría que el foco está puesto en atraer nuevamente a aquellos jugadores que han tenido que desistir de jugar a su videojuego predilecto con mucha desilusión.
Te puede interesar





