El tesoro de Traslasierra que enamora a todos con arroyos cristalinos, senderos y gastronomía criolla
Ubicado a solo 160 kilómetros de la capital provincial, el pintoresco poblado de Nono se posiciona como una de las joyas indiscutidas del Valle de Traslasierra.
Con un patrimonio arquitectónico que se remonta al siglo XVIII, este refugio serrano invita a desconectar de la rutina entre las aguas cálidas del río Los Sauces.
Las sierras Córdoba guardan rincones donde el tiempo parece haber encontrado su propio ritmo. En el corazón del Valle de Traslasierra, la histórica localidad de Nono ofrece una combinación perfecta de naturaleza virgen, arquitectura colonial y aire puro.
Te podría interesar
Un viaje de apenas 160 kilómetros desde la ciudad de Córdoba conecta a los visitantes con un ecosistema dominado por arroyos transparentes, vegetación autóctona y una calma pueblerina inigualable.
Fundado a fines del siglo XVIII, Nono figura entre los asentamientos más antiguos del área. Alrededor de su plaza céntrica, las edificaciones de adobe, los almacenes tradicionales de ramos generales y la emblemática capilla levantada en 1908 componen el trazado "Casas con historia", una ruta turística que rescata la memoria viva de la región.
Ríos de aguas cristalinas en Nono: de las ollas del río Chico a la belleza de La Juntura
El principal encanto de este rincón de Traslasierra reside en la confluencia de sus cursos de agua, que ofrecen opciones para todas las edades durante los meses de verano o las escapadas de fin de semana:
- Río Los Sauces: se distingue por la calidez de sus corrientes y sus extensas playas de baja profundidad, convirtiéndose en el paraje favorito de las familias con chicos.
- Río Chico: se abre paso entre gigantescas formaciones rocosas, modelando piletas y ollas profundas ideales para los nadadores.
- La Juntura de los ríos: marca el punto exacto donde ambos cauces se unen en un espectáculo natural rodeado de piedras, pequeños saltos de agua y flora silvestre.
- Balnearios tradicionales: sitios como Las Tropas y Los Remansos suman infraestructura y sombra a orillas del agua para pasar jornadas enteras al aire libre.
Trekking, cabalgatas con baqueanos y el imponente desafío del cerro Champaquí
La geografía que rodea al pueblo invita a la aventura activa mediante senderos de diversa complejidad. Los caminantes recorren circuitos clásicos como el Sendero del Arroyo, El Empedrado y el Sendero de La Juntura, trayectos que serpentean entre vertientes, cursos de agua y vegetación de montaña.
Quienes buscan adentrarse en la identidad rural pueden contratar excursiones a caballo guiadas por baqueanos y tropillas criollas, alcanzando miradores de difícil acceso vehicular. Por su parte, los deportistas más exigentes aprovechan la cercanía con el cerro Champaquí —el pico más elevado de la provincia— para emprender travesías de alta montaña.
Dónde dormir y qué comer: desde cabañas de alquiler hasta el clásico cabrito a la llama
Nono despliega una infraestructura turística completa adaptada a todas las preferencias y presupuestos. La nómina de hospedajes incluye complejos de cabañas, hoteles, casas de alquiler temporario, campos con alojamiento rural y áreas de camping equipadas.
La propuesta gastronómica local completa la experiencia viajera con sabores autóctonos de las sierras. Los comedores y restaurantes de la zona deleitan a los comensales con especialidades imperdibles:
- Cabrito a la llama: preparado lentamente a leña según las técnicas tradicionales de la zona.
- Empanadas fritas criollas: elaboradas con carne cortada a cuchillo y condimentos regionales.
- Trucha rellena: pescada en las cuencas de la zona y cocinada a las hierbas aromáticas.






