Qué significa que las hojas de la suculenta se sequen y cómo solucionarlo
Si tus plantas favoritas muestran hojas arrugadas, secas o quebradizas, te están pidiendo ayuda. Claves para recuperarlas y que vuelvan a lucir radiantes.
Qué significa que las hojas de la suculenta se sequen y cómo solucionarlo.
Las suculentas se ganaron un lugar en los hogares argentinos por ser plantas resistentes y fáciles de cuidar. Pero cuando sus hojas empiezan a verse secas, arrugadas o quebradizas, es señal de que algo no anda bien.
Saber interpretar estos síntomas es fundamental para devolverles su aspecto sano y firme. Acá te contamos cuáles son las causas más comunes y cómo podés solucionarlo paso a paso.
Hay varios factores por los que las suculentas pueden secarse.
Por qué se secan las hojas de una suculenta
Las hojas secas en las suculentas pueden deberse a varios factores. Estos son los más frecuentes:
Falta de riego: Aunque no necesitan demasiada agua, si pasan mucho tiempo sin recibirla, las hojas pierden turgencia y se arrugan o secan.
Exceso de sol directo: El sol fuerte, sobre todo al mediodía, puede “quemar” las hojas y dejar manchas secas, marrones o amarillas.
Sustrato inadecuado: Si la tierra no drena bien, las raíces se dañan y la planta no puede absorber agua, lo que termina en hojas secas o flácidas.
Ambiente muy seco o con calor extremo: Las temperaturas altas y el aire seco hacen que la planta pierda agua más rápido de lo que puede reponerla.
Maceta sin drenaje: Si la maceta no tiene agujeros, el agua se acumula y afecta las raíces. Aunque parezca raro, esto también puede provocar hojas secas.
Cómo recuperar una suculenta con hojas secas: el paso a paso
Si notaste que tu suculenta está sufriendo, seguí estos consejos para ayudarla a recuperarse:
Revisá el riego: Tocá la tierra. Si está completamente seca, regá en profundidad hasta que salga agua por abajo. Si todavía está húmeda, esperá unos días más.
Buscá el lugar ideal: Ubicala en un espacio con buena luz, pero sin sol fuerte directo. Lo mejor es la luz brillante e indirecta.
Cambiá el sustrato: Si la tierra es muy compacta, usá una mezcla especial para cactus y suculentas o agregá arena gruesa o perlita para mejorar el drenaje.
Chequeá la maceta: Asegurate de que tenga agujeros de drenaje para evitar el exceso de agua.
Retirá las hojas secas: Sacalas con cuidado para evitar que atraigan hongos o plagas.