Qué significa escuchar cotorras todos los días y por qué aparecen en tu casa

Las cotorras se adaptaron a las ciudades y forman grandes bandadas. Qué significa su presencia y por qué su actividad puede revelar mucho del entorno.

Título Discover:Si escuchás cotorras cerca de tu casa, hay una razón: qué indica su presencia.

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Las cotorras forman parte del paisaje cotidiano de muchas ciudades argentinas. Sus llamados fuertes y repetitivos pueden escucharse desde balcones, jardines, plazas y árboles, especialmente cuando se desplazan en grupo. Aunque su sonido puede resultar estridente, detrás de esa actividad existe una explicación relacionada con sus hábitos sociales y su capacidad para adaptarse a los ambientes urbanos.

La cotorra argentina (Myiopsitta monachus) es una especie que logró aprovechar distintos recursos disponibles en las ciudades. Estas aves pertenecen al grupo de especies sinantrópicas, es decir, animales silvestres que encuentran formas de vivir y reproducirse en espacios transformados por la actividad humana.

Por eso, encontrarlas cerca de una vivienda no responde necesariamente a una casualidad. La presencia de árboles, alimento y lugares adecuados para refugiarse puede favorecer que las bandadas permanezcan en una zona.

Qué significa encontrar cotorras cerca de casa

La presencia frecuente de estas aves puede indicar que el entorno urbano les ofrece recursos suficientes para sobrevivir. Las cotorras aprovechan semillas, frutos, brotes y otros alimentos disponibles en árboles y espacios verdes.

También construyen grandes nidos comunitarios con ramas, que pueden observarse en árboles altos y distintas estructuras urbanas. Estos refugios pueden alcanzar un tamaño considerable y albergar a numerosos ejemplares.

Un barrio con abundante vegetación puede ofrecerles alimento y sitios para descansar o reproducirse. A su vez, la capacidad de estas aves para instalarse en ambientes urbanos demuestra su gran adaptación a los cambios producidos por las personas.

Sin embargo, esto no significa necesariamente que la presencia de cotorras sea siempre un indicador de un ecosistema saludable. Su adaptación urbana también puede generar conflictos, especialmente cuando forman colonias muy numerosas o interactúan con cultivos y determinadas especies vegetales.

Las cotorras argentinas suelen desplazarse en grandes bandadas y pueden verse con frecuencia en espacios urbanos.

Las cotorras argentinas suelen desplazarse en grandes bandadas y pueden verse con frecuencia en espacios urbanos.

Por qué las cotorras hacen tanto ruido

Las cotorras son aves muy sociales y suelen desplazarse en grandes grupos. Sus vocalizaciones cumplen diferentes funciones y les permiten mantener el contacto con otros integrantes de la bandada.

Cuando varias cotorras vuelan juntas, los llamados ayudan a coordinar los desplazamientos y mantener unido al grupo. También pueden utilizar vocalizaciones para advertir sobre la presencia de posibles amenazas, como aves rapaces.

El ruido también forma parte de sus interacciones sociales. Las cotorras mantienen vínculos estrechos dentro de la bandada y utilizan diferentes sonidos para comunicarse entre ellas. Por eso, escuchar una gran cantidad de llamados durante el día puede indicar que existe una colonia o un grupo numeroso en las inmediaciones.

Los llamados de las cotorras cumplen funciones sociales y ayudan a mantener comunicada a la bandada.

Los llamados de las cotorras cumplen funciones sociales y ayudan a mantener comunicada a la bandada.

El sonido de las cotorras también forma parte del paisaje urbano

El ruido de una bandada puede generar opiniones muy diferentes. Para algunas personas forma parte de los sonidos habituales de la naturaleza; para otras, especialmente cuando las aves se concentran cerca de las viviendas, puede resultar molesto.

Más allá de esa diferencia, sus vocalizaciones muestran que la fauna silvestre también ocupa los espacios urbanos. Entre el tránsito, las bocinas y otros sonidos propios de las ciudades, el llamado de las cotorras funciona como una señal de la actividad animal que ocurre alrededor.

Así, la próxima vez que una bandada pase por encima del balcón o se instale en los árboles de la cuadra, su presencia puede entenderse como algo más que un simple ruido: es una muestra de cómo algunas especies encontraron en las ciudades nuevas formas de alimentarse, refugiarse y convivir con las personas.

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