Por qué las hojas del potus se ponen amarillas y qué hacer para recuperarlo
Sin saberlo, se pueden estar cometiendo algunos errores en los cuidados que pueden hacer que esta planta pierda el color de sus hojas.
Donde hay que ubicar el potus.
Si tu potus tiene hojas amarillas, estas son las causas más frecuentes.
El potus (Epipremnum aureum) es una de las plantas de interior más resistentes y fáciles de cuidar. Se adapta a distintos ambientes y suele tolerar algunos descuidos, pero cuando sus hojas comienzan a ponerse amarillas está indicando que algo no funciona como debería.
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Ese cambio de color puede deberse a distintas causas, desde un exceso de riego hasta problemas relacionados con la luz, la temperatura o el estado del sustrato. Identificar el origen del problema es el primer paso para recuperar la planta y evitar que siga perdiendo hojas.
Los motivos más comunes por los que un potus pierde el color de sus hojas
Aunque el amarillamiento puede responder a distintos factores, algunos errores se repiten con mucha frecuencia.
Exceso de riego
Es la causa más habitual. El potus soporta mejor quedarse algunos días sin agua que permanecer constantemente con el sustrato húmedo. Cuando las raíces reciben demasiada agua, disminuye la cantidad de oxígeno disponible y pueden comenzar a deteriorarse.
Si las hojas amarillas también están blandas y la tierra permanece mojada durante varios días, conviene suspender los riegos hasta que el sustrato vuelva a secarse.
Falta o exceso de luz
La iluminación también influye en el aspecto del follaje. Cuando la planta permanece durante mucho tiempo en un ambiente oscuro, el crecimiento se vuelve más lento y algunas hojas comienzan a perder intensidad de color.
En cambio, si recibe varias horas de sol directo, pueden aparecer manchas amarillas o marrones provocadas por quemaduras. Lo ideal es ubicarla en un lugar con abundante luz natural indirecta.
Un sustrato con pocos nutrientes
Si el potus lleva varios años en la misma maceta, es posible que el sustrato haya perdido parte de sus nutrientes. En esos casos, el amarillamiento suele aparecer primero en las hojas más antiguas, mientras el crecimiento comienza a disminuir.
Durante la primavera y el verano, un fertilizante para plantas de follaje puede ayudar a recuperar el vigor.
Cambios bruscos de temperatura
Las corrientes de aire, el aire acondicionado o la calefacción muy cerca de la planta también pueden generar estrés. Mantener el potus en un ambiente con temperaturas estables favorece un crecimiento más saludable.
Qué hacer cuando las hojas ya se pusieron amarillas
Una hoja que perdió completamente su color no volverá a ponerse verde. Lo más recomendable es retirarla con una tijera limpia para que la planta concentre su energía en los brotes nuevos.
Al mismo tiempo, conviene revisar el estado del sustrato, comprobar que el drenaje funcione correctamente y ajustar los riegos según las necesidades reales de la planta.
Unos pocos cambios ayudan a mantener el potus siempre verde
El potus no necesita cuidados complicados, pero sí cierta regularidad. Regar solo cuando el sustrato comienza a secarse, ofrecer buena luz indirecta y renovar los nutrientes durante la etapa de crecimiento son medidas suficientes para mantener un follaje sano.
Observar las hojas de manera periódica también permite detectar cualquier problema a tiempo y actuar antes de que el deterioro avance.






