No tires el agua del arroz: el "elixir" gratuito para que tus plantas crezcan el doble
Lo que antes iba por la rejilla de la cocina es, en realidad, un fertilizante cargado de vitaminas. Descubrí por qué el agua de arroz es el mejor alimento para tus flores en Santa Fe.
El agua de arroz esconde un tesoro para tu jardín. Convertí lo que descartabas en un fertilizante natural que hará crecer tus plantas como nunca.
Cada vez que preparás arroz para el almuerzo, estás descartando, sin saberlo, un potente concentrado de nutrientes que tus plantas agradecerían recibir. El agua de arroz se volvió tendencia en la jardinería orgánica porque es rica en almidón, nitrógeno, fósforo y potasio, los elementos básicos que cualquier fertilizante comercial te vende a precios altos.
En Santa Fe, donde el calor desgasta mucho la energía de nuestras macetas, este "elixir" casero puede ser la diferencia entre una planta estancada y una que explota de brotes nuevos.
¿Por qué el agua de arroz es tan buena para tus plantas?
El secreto está en el almidón. Este componente no solo alimenta a la planta, sino que también sirve de "comida" para las bacterias beneficiosas que viven en la tierra, mejorando la calidad del sustrato de forma natural.
Estimula el crecimiento: Ayuda a que las hojas salgan más verdes y fuertes.
Fortalece las raíces: El fósforo que contiene es ideal para que la planta se agarre mejor a la maceta.
Es 100% natural: No hay riesgo de quemar la planta por exceso de químicos.
agua de arroz
¡Activá el modo "crecimiento exprés"! El "elixir" gratuito y natural que tus plantas necesitan está en el agua de cocción del arroz.
Cómo usarla correctamente, sin errores
Hay dos formas de obtenerla, pero una precaución que nunca debés olvidar:
Agua de lavado: Es el agua que sale blanca cuando enjuagás el arroz antes de cocinarlo. Esta es la mejor porque conserva todas las propiedades intactas.
Agua de cocción: Es la que sobra después de hervirlo. Solo sirve si lo cocinaste sin sal. La sal es mortal para las plantas y arruinaría tu jardín en cuestión de horas.
Modo de uso: Dejá que el agua esté a temperatura ambiente (nunca caliente) y regá tus plantas de interior o exterior como lo hacés habitualmente una vez por semana.
Si tenés una huerta en el patio o en el balcón con tomates, morrones o albahaca, el agua de arroz es un potenciador increíble. Al ser orgánica, no deja residuos tóxicos en los frutos que después vas a consumir.