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Ni el lavarropas ni el lavaplatos: los electrodomésticos que más energía consumen y los secretos para ahorrar energía y dinero

Conocer cuáles son los electrodomésticos que más energía consumen permite ajustar hábitos simples, optimizar su uso y reducir la factura de luz sin perder comodidad en el día a día.

Cuando se habla de consumo energético, no todos los electrodomésticos tienen el mismo impacto en la factura. En los hogares argentinos, la heladera ocupa el primer puesto porque funciona las 24 horas del día y mantiene un ciclo constante de frío. Aunque parezca que “no está haciendo nada”, su motor se enciende y apaga de manera automática para conservar la temperatura interior, y esa continuidad la convierte en el aparato más costoso de sostener.

En segundo lugar está el aire acondicionado, especialmente durante los meses de calor. Su consumo se dispara cuando se configura en temperaturas muy bajas o cuando la habitación no está aislada correctamente. Finalmente, el tercer gran consumidor es el termotanque eléctrico, ya que demanda mucha energía para calentar y mantener el agua a una temperatura estable. Cuando funciona de manera continua o está mal regulado, el gasto puede aumentar notablemente.

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Cómo reducir consumo sin dejar de usarlos

La clave no es dejar de usar estos electrodomésticos, sino optimizar su funcionamiento. En la heladera, regular la temperatura entre 4° y 6°, revisar que las gomas de cierre estén en buen estado y evitar abrirla innecesariamente son gestos simples que disminuyen el esfuerzo del motor. También ayuda mantenerla con suficiente espacio interno para permitir una buena circulación del aire frío.

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Un buen mantenimiento mejora el rendimiento y evita gastos innecesarios.

Un buen mantenimiento mejora el rendimiento y evita gastos innecesarios.

En el caso del aire acondicionado, sostener los 24° es el punto de equilibrio ideal entre confort y eficiencia. Usar la función “modo seco” en días húmedos, cerrar puertas y ventanas y bajar las persianas durante las horas de mayor calor mejora el rendimiento sin necesidad de forzar el equipo. Con respecto al termotanque, programarlo para que funcione solo en determinados horarios —por ejemplo, antes de las duchas o durante la madrugada— reduce el gasto sin afectar la disponibilidad de agua caliente.

Otros hábitos que marcan la diferencia

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Además de los tres electrodomésticos principales, hay pequeñas acciones cotidianas que ayudan a evitar picos de consumo. Limpiar los filtros del aire acondicionado, desenchufar cargadores y aparatos que no se están usando y evitar conectar demasiados dispositivos a la misma línea son prácticas que aportan seguridad y ahorro.

La iluminación también influye más de lo que parece. Optar por lámparas LED de luz cálida puede reducir hasta un 80% del consumo respecto a las halógenas o incandescentes. Aunque parezcan detalles menores, sumados mes a mes generan una diferencia real en la factura.

La importancia del mantenimiento preventivo

Heladera
Ajustar hábitos diarios permite reducir hasta un 30% la factura de luz.

Ajustar hábitos diarios permite reducir hasta un 30% la factura de luz.

Un electrodoméstico sucio, con filtros obstruidos o piezas desgastadas trabaja con más esfuerzo del necesario. Eso no solo acorta su vida útil, sino que incrementa el consumo energético. Una limpieza cada tres meses y una revisión anual por parte de un técnico especializado ayudan a que los equipos funcionen en condiciones óptimas.

Pequeñas inversiones que ahorran a largo plazo

Algunas mejoras sencillas pueden amortizarse rápidamente gracias al ahorro que generan. Cambiar las lámparas por LED, instalar burletes en puertas y ventanas para evitar fugas de aire, sumar temporizadores o enchufes inteligentes y colocar cortinas térmicas son inversiones pequeñas que reducen considerablemente el gasto mensual.