Las 3 flores que pueden crecer en agua y multiplicarse fácilmente en casa

Con un recipiente, agua limpia y un esqueje sano podés reproducir estas flores en casa antes de pasarlas a tierra.

Las 3 flores que podés reproducir en agua con un simple esqueje.

Las 3 flores que podés reproducir en agua con un simple esqueje.

Tener flores en casa no siempre requiere comprar nuevas plantas cada temporada. Algunas especies pueden reproducirse a partir de esquejes colocados en agua, un método sencillo que permite observar cómo aparecen las primeras raíces antes de llevarlas a un sustrato.

Esta técnica también resulta una alternativa interesante para multiplicar una planta que ya tenés en casa. Solo hace falta elegir un ejemplar saludable, cortar correctamente y preparar un recipiente limpio con agua.

Entre las flores que pueden reproducirse mediante este método aparecen la violeta africana, la begonia y el impatiens, tres especies que pueden generar nuevas raíces a partir de diferentes tipos de esquejes.

Las 3 flores que podés reproducir en agua

Violeta africana

La violeta africana (Saintpaulia) se caracteriza por sus pequeñas flores y sus hojas carnosas, que pueden formar una nueva planta a partir de un esqueje foliar.

Para comenzar, conviene elegir una hoja sana y cortar su pecíolo, es decir, el pequeño tallo que la une a la planta. Luego se coloca en un recipiente con agua, procurando que solo la parte inferior del pecíolo quede sumergida.

El recipiente debe permanecer en un lugar cálido y luminoso, pero sin sol directo. Con el paso de las semanas pueden aparecer raíces y, posteriormente, pequeños brotes.

Cuando la nueva planta tenga un sistema de raíces suficiente, se puede trasladar a una maceta con un sustrato adecuado para continuar su crecimiento.

La violeta africana puede reproducirse a partir de una hoja sana colocada en agua hasta que desarrolle nuevas raíces.

La violeta africana puede reproducirse a partir de una hoja sana colocada en agua hasta que desarrolle nuevas raíces.

Begonia

Las begonias ofrecen distintas posibilidades de propagación y algunas variedades pueden multiplicarse mediante esquejes colocados en agua.

Una alternativa sencilla consiste en cortar un tallo sano con al menos un nudo, que es la zona donde se unen las hojas al tallo. Esa parte debe quedar en contacto con el agua porque allí pueden comenzar a desarrollarse las nuevas raíces.

El recipiente tiene que ubicarse en un sector con buena iluminación indirecta y lejos del sol fuerte. También conviene renovar el agua con frecuencia para mantenerla limpia.

Cuando las raíces hayan crecido lo suficiente, el esqueje puede pasar a una maceta. De esta manera, la propagación en agua funciona como una primera etapa antes de que la nueva begonia continúe su desarrollo en tierra.

Las begonias pueden multiplicarse mediante esquejes de tallo colocados en agua antes de pasarlos a una maceta.

Las begonias pueden multiplicarse mediante esquejes de tallo colocados en agua antes de pasarlos a una maceta.

Impatiens o alegría del hogar

La impatiens, conocida también como alegría del hogar, es otra especie que puede multiplicarse mediante esquejes de tallo colocados en agua. Sus flores pueden presentar diferentes colores, por lo que resulta una alternativa atractiva para sumar nuevas plantas.

Para reproducirla, hay que cortar un tallo saludable por debajo de un nudo y retirar las hojas de la parte inferior. Luego se coloca el esqueje en un recipiente con agua, dejando las hojas fuera del líquido.

Con buena luz indirecta y temperaturas agradables, las raíces pueden comenzar a aparecer en las semanas siguientes. Una vez que estén bien desarrolladas, conviene pasar el esqueje a tierra para favorecer su crecimiento.

La impatiens o alegría del hogar puede generar raíces a partir de esquejes de tallo mantenidos en agua.

La impatiens o alegría del hogar puede generar raíces a partir de esquejes de tallo mantenidos en agua.

Cómo reproducir flores en agua sin complicaciones

El método es sencillo, pero algunos cuidados ayudan a evitar que los esquejes se deterioren. Lo primero consiste en utilizar recipientes limpios y agua fresca, además de revisar periódicamente el estado del tallo y las raíces.

El agua puede renovarse aproximadamente una vez por semana o antes si se observa suciedad. También conviene lavar el recipiente para evitar la acumulación de residuos.

La ubicación es otro punto importante. Los esquejes necesitan buena iluminación, pero el sol directo puede elevar demasiado la temperatura del agua y perjudicar los tejidos.

Por último, no todas las especies permanecen indefinidamente en agua. En muchas flores, esta técnica funciona principalmente para estimular la aparición de raíces. Cuando el esqueje ya cuenta con raíces desarrolladas, pasarlo a una maceta permite que la nueva planta continúe creciendo y produzca hojas y flores.

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