Entre las plantas más nobles para interiores, la Hiedra inglesa (Hedera helix) destaca por su capacidad para vivir muchos años sin perder vigor. Su crecimiento constante, su resistencia y su habilidad para adaptarse a distintos entornos la convirtieron en una especie clásica que nunca pasa de moda.
Además de decorar, esta planta filtra partículas y compuestos tóxicos del aire, lo que la vuelve una gran aliada en ambientes cerrados.
La opción perfecta para quienes buscan una planta “eterna”
La Hiedra inglesa es una trepadora de hoja perenne que mantiene su color y firmeza durante todo el año. Se adapta a sol suave, sombra o media sombra, y tolera riegos espaciados. Por estas razones se la considera una de las plantas de interior más longevas y versátiles.
La Hedera helix puede resultar tóxica si se ingiere, tanto para niños como para mascotas. No suele generar problemas por contacto, pero conviene ubicarla en zonas elevadas si convivís con animales curiosos.