La planta que tenés que podar antes de agosto para que florezca con fuerza en primavera

Te contamos de qué especie se trata y cómo hacer para no dañarla.

La planta que tenés que podar antes de agosto para que florezca con fuerza en primavera.

La planta que tenés que podar antes de agosto para que florezca con fuerza en primavera.

El invierno es mucho más que una época de descanso para las plantas. También es el momento ideal para realizar tareas de mantenimiento que marcarán la diferencia cuando llegue la primavera. Entre ellas, la poda ocupa un lugar fundamental, especialmente en especies que florecen sobre los brotes nuevos.

Una de las plantas que conviene podar antes de que termine julio o durante los primeros días de agosto es el rosal. Si se realiza en el momento adecuado, la planta concentrará mejor su energía y producirá brotes más vigorosos, con una floración abundante durante la primavera y buena parte del verano.

¿Por qué conviene podar los rosales antes de agosto?

Durante el invierno, los rosales atraviesan un período de reposo vegetativo. En ese momento disminuye la circulación de savia, lo que permite hacer cortes sin generar un estrés importante para la planta.

El rosal se debe podar antes de agosto. 

El rosal se debe podar antes de agosto.

Al eliminar ramas viejas, secas o enfermas, el rosal puede destinar sus reservas al desarrollo de nuevos tallos fuertes, que serán los encargados de producir flores en la próxima temporada.

Además, una poda correcta mejora la circulación del aire entre las ramas, reduce el riesgo de enfermedades causadas por hongos y facilita la entrada de luz al centro de la planta.

Cómo podar un rosal paso a paso

Antes de comenzar, asegurate de utilizar una tijera de poda bien afilada y desinfectada para evitar la transmisión de enfermedades.

Luego seguí estos pasos:

  1. Retirá todas las ramas secas, dañadas o enfermas.
  2. Eliminá los tallos muy finos o débiles.
  3. Cortá las ramas que se crucen entre sí.
  4. Conservá entre tres y cinco ramas principales, fuertes y bien distribuidas.
  5. Realizá los cortes unos centímetros por encima de una yema orientada hacia el exterior, con una leve inclinación para facilitar el escurrimiento del agua.

Una vez terminada la poda, recogé todos los restos vegetales para evitar que puedan convertirse en un foco de plagas o enfermedades.

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