Con la llegada de la primavera y el verano, muchos balcones reciben sol directo durante gran parte del día. En esos casos, no todas las plantas logran adaptarse: algunas se queman, otras se marchitan y muchas no sobreviven al calor extremo.
Sin embargo, existe una especie que ama el sol fuerte, resiste las altas temperaturas y se mantiene impecable incluso en los días más pesados del verano.
La planta que no sufre el sol fuerte del verano
La lavanda es una de las plantas más resistentes al calor y una de las mejores opciones para balcones orientados al norte o al oeste, donde el sol pega con fuerza durante horas. Originaria de zonas secas y soleadas, esta planta no solo tolera el calor extremo, sino que crece mejor cuando recibe sol pleno.
La lavanda tiene hojas finas y ligeramente grisáceas que ayudan a reflejar la luz solar y reducir la pérdida de agua. Además, su sistema radicular se adapta muy bien a suelos secos. Gracias a estas características:
No se quema con el sol directo.
Resiste temperaturas altas.
No necesita riegos frecuentes.
En verano, cuanto más sol recibe, más intensa resulta su floración y su aroma.
Lavanda
La lavanda es una de las plantas más resistentes al calor.
Cómo cuidarla en balcones muy soleados
Para que la lavanda se mantenga fuerte y saludable, conviene seguir estos cuidados básicos:
Sol: pleno sol, sin miedo.
Riego: moderado, solo cuando la tierra esté seca.
Maceta: con excelente drenaje.
Sustrato: liviano, mejor si tiene arena.
El exceso de agua suele ser su principal enemigo, sobre todo en épocas de calor.