Entre las plantas que transforman un ambiente sin demasiadas exigencias, la Costilla de Adán (Monstera deliciosa) ocupa un lugar especial. Sus hojas grandes, brillantes y perforadas se volvieron un símbolo de los espacios modernos, pero su atractivo no se limita a lo decorativo.
La Monstera purifica el aire, crece rápido y se adapta a distintos ambientes interiores, incluso si no recibe mucha atención. Por eso se volvió una de las plantas favoritas en livings, oficinas y dormitorios.
Por qué crece tanto con tan poco
La Costilla de Adán pertenece a las plantas tropicales que desarrollan raíces aéreas. Esto le permite absorber humedad ambiental, sostenerse mejor y crecer en altura sin depender completamente del sustrato.
La Monstera deliciosa puede resultar tóxica si se ingiere, por lo que conviene ubicarla lejos del alcance de mascotas curiosas o niños pequeños. No genera problemas por contacto, pero sí por masticación accidental.