La planta que podés plantar en septiembre si siempre te olvidás de regar

Esta planta resistente almacena agua en sus hojas y puede ser una buena opción para jardines con poco riego.

Esta planta soporta bastante bien la falta de agua y podés plantar en septiembre.

Esta planta soporta bastante bien la falta de agua y podés plantar en septiembre.

No todas las plantas necesitan recibir agua con la misma frecuencia. Algunas especies desarrollaron hojas carnosas capaces de almacenar agua y, por eso, pueden tolerar períodos de sequía mejor que otras.

La siempreviva (Sempervivum), dentro del grupo de las suculentas, es una de esas alternativas que podés tener en cuenta si buscás una planta ornamental que no demande riegos constantes. Su capacidad para conservar agua en sus tejidos le permite afrontar períodos de menor disponibilidad de humedad.

Septiembre puede resultar un buen momento para incorporarla al jardín o a una maceta, especialmente porque el aumento de las temperaturas permite que muchas suculentas retomen un crecimiento más activo.

La planta que podés plantar en septiembre si siempre te olvidás de regar

La siempreviva se caracteriza por sus hojas carnosas, que funcionan como reservorios de agua. Esta característica hace que necesite menos riego que muchas plantas ornamentales tradicionales.

Sin embargo, que soporte cierta falta de agua no significa que no necesite cuidados. Uno de los errores más comunes consiste justamente en regarla demasiado por intentar compensar los olvidos.

El exceso de humedad puede resultar mucho más perjudicial que dejar pasar algunos días sin riego. Por eso, el sustrato debe permitir que el agua drene rápidamente.

La siempreviva almacena agua en sus hojas carnosas y puede tolerar períodos de menor disponibilidad de humedad.

La siempreviva almacena agua en sus hojas carnosas y puede tolerar períodos de menor disponibilidad de humedad.

Una maceta con buen drenaje es fundamental

Si vas a cultivar una siempreviva en un recipiente, elegí una maceta con agujeros en la base. También podés utilizar un sustrato preparado para cactus y suculentas, que facilita el drenaje.

La ubicación también importa. Estas plantas necesitan buena iluminación para crecer correctamente y conservar una forma compacta. Un espacio luminoso resulta fundamental, aunque conviene observar la adaptación de cada ejemplar al sol directo.

En caso de trasladarla a un lugar con muchas horas de sol, hacelo progresivamente para evitar que las hojas sufran por un cambio brusco de exposición.

Las hojas gruesas de las suculentas permiten almacenar agua y reducir la necesidad de riegos frecuentes.

Las hojas gruesas de las suculentas permiten almacenar agua y reducir la necesidad de riegos frecuentes.

Cómo regarla sin excederte

La mejor estrategia consiste en observar el sustrato. Antes de volver a regar, comprobá que esté seco o casi seco en profundidad. Cuando llegue el momento, regá de manera abundante hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje y después dejá escurrir completamente la maceta.

No hace falta agregar pequeñas cantidades de agua todos los días. Es preferible realizar riegos espaciados y permitir que el sustrato se seque entre uno y otro.

Durante los meses de mayor calor, la frecuencia puede aumentar si el sustrato pierde humedad rápidamente, pero siempre conviene comprobar las condiciones antes de volver a regar.

Las más leídas