La planta perfecta para interiores que necesita un ambiente húmedo para crecer mejor
Sus hojas pueden secarse aunque el riego sea correcto. Por eso, la humedad ambiental es la clave para que esta planta se mantenga saludable.
Esta planta agradece un ambiente húmedo dentro de casa.
La Calathea se ganó un lugar entre las plantas de interior más buscadas gracias a sus hojas de colores, dibujos y texturas que parecen pintados a mano. Sin embargo, también tiene fama de ser una especie difícil de cuidar.
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En realidad, el problema suele ser otro: muchas personas prestan atención únicamente al riego y dejan de lado una necesidad fundamental para esta planta. La humedad ambiental influye directamente en el aspecto de sus hojas y puede marcar la diferencia entre un ejemplar sano y otro con bordes secos o enrollados.
Una planta que proviene de ambientes muy húmedos
Las calatheas son originarias de selvas tropicales, donde crecen protegidas por árboles de gran porte y rodeadas de un ambiente con elevada humedad durante casi todo el año.
Cuando se cultivan dentro de una casa con calefacción o aire acondicionado, el ambiente suele ser mucho más seco que su hábitat natural. Esa diferencia explica por qué sus hojas comienzan a deteriorarse aunque el riego sea correcto.
Los cuidados que ayudan a mantener sus hojas en buen estado
Adaptar algunos aspectos del cultivo permite que esta planta conserve su color y desarrolle nuevas hojas con mayor facilidad.
Aumentar la humedad ambiental
La forma más sencilla consiste en colocar la maceta cerca de otras plantas o utilizar un humidificador. También puede ubicarse sobre una bandeja con piedras y agua, procurando que la base de la maceta no permanezca en contacto directo con el agua.
Elegir un ambiente luminoso
La calathea necesita mucha luz natural indirecta para crecer bien. El sol directo puede quemar sus hojas y hacer que pierdan parte de su color característico.
Regar cuando el sustrato empiece a secarse
Aunque agradece un sustrato ligeramente húmedo, no tolera los encharcamientos. Lo recomendable es volver a regar cuando la capa superficial de la tierra comience a secarse.
Evitar cambios bruscos de temperatura
Las corrientes de aire frío, la calefacción intensa y los cambios repentinos de temperatura pueden afectar el desarrollo de la planta y deteriorar el follaje.
Una especie que recompensa los buenos cuidados
La calathea necesita algo más de atención que otras plantas de interior, pero sus hojas ornamentales compensan ampliamente el esfuerzo.
Cuando recibe buena humedad ambiental, luz indirecta y riegos moderados, mantiene un follaje vistoso durante todo el año y se convierte en una de las protagonistas de cualquier ambiente.






