La planta ideal para llenar de flores las galerías, los balcones y las pérgolas durante el verano

Sus flores en forma de trompeta y sus tallos flexibles permiten decorar galerías, cercos y estructuras de exterior.

Esta planta es una trepadora de flores grandes y coloridas, ideal para decorar pérgolas, galerías y balcones.

Esta planta es una trepadora de flores grandes y coloridas, ideal para decorar pérgolas, galerías y balcones.

Las pérgolas, galerías y cercos pueden convertirse en espacios mucho más atractivos cuando incorporan plantas. Una de las alternativas para conseguirlo es elegir una trepadora que desarrolle tallos largos y produzca flores durante buena parte de los meses cálidos.

La mandevilla, también conocida como dipladenia, reúne esas características. Sus flores grandes, con forma de trompeta, aparecen en distintos colores y contrastan con sus hojas verdes y brillantes. Además, puede cultivarse en macetas, por lo que no hace falta tener un jardín amplio para disfrutar de su floración.

Mandevilla, la trepadora que puede cubrir una pérgola de flores

La mandevilla pertenece a un género de plantas tropicales y subtropicales que incluye distintas especies y variedades ornamentales. Sus flores pueden ser rosadas, rojas, blancas o amarillas, según el ejemplar.

Sus tallos tienen un crecimiento flexible y pueden extenderse sobre estructuras de apoyo. Por eso, resulta adecuada para decorar pérgolas, celosías, enrejados y columnas. A diferencia de otras trepadoras, no se adhiere por sí sola a las paredes: necesita una guía o soporte donde sujetar sus tallos a medida que crece.

Una de sus principales ventajas es su floración prolongada. En condiciones favorables, puede producir flores desde la primavera hasta buena parte del otoño, aunque el período exacto depende de la variedad y del clima.

Con un soporte adecuado y buena iluminación, la mandevilla puede cubrir estructuras y aportar color al jardín durante los meses cálidos.

Con un soporte adecuado y buena iluminación, la mandevilla puede cubrir estructuras y aportar color al jardín durante los meses cálidos.

Dónde plantarla para conseguir una floración abundante

La mandevilla necesita mucha luz para desarrollarse y florecer. Puede crecer a pleno sol o en lugares con algunas horas de sombra parcial, especialmente cuando las temperaturas son muy elevadas.

Si la cultivás en una maceta, podés ubicarla junto a una pérgola, un enrejado o una estructura firme que permita orientar sus tallos. También es importante elegir un recipiente con suficiente espacio para las raíces y agujeros de drenaje.

El sustrato debe ser fértil, aireado y permitir que el agua sobrante salga con facilidad. Antes de plantarla, conviene comprobar que la estructura donde crecerá pueda sostener el peso de la planta cuando alcance mayor tamaño.

Los cuidados para mantener sus flores durante el verano

Durante los meses cálidos, la mandevilla necesita riegos regulares. Lo recomendable es comprobar la humedad del sustrato y volver a regar cuando la superficie comience a secarse. No conviene dejar agua acumulada en la base de la maceta, porque el exceso de humedad puede perjudicar las raíces.

En primavera y verano, un fertilizante para plantas con flores aplicado según las indicaciones del fabricante puede acompañar su crecimiento y floración. También se pueden retirar las flores marchitas y controlar los tallos que se extiendan demasiado.

Otro aspecto importante es la temperatura. Como es una planta de origen tropical, no tolera bien las heladas. En regiones donde las temperaturas bajan mucho durante el invierno, conviene cultivarla en maceta para poder trasladarla a un lugar protegido.

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