La planta de flores rojas que podés tener en el balcón y atrae colibríes durante el verano
Sus flores tubulares aportan un color intenso y ofrecen néctar a los colibríes, que pueden visitar balcones y jardines.
Esta planta desarrolla flores tubulares rojas que pueden atraer colibríes y otros polinizadores.
Los balcones y patios pueden convertirse en pequeños espacios para recibir aves y otros polinizadores. Para conseguirlo, una buena alternativa consiste en incorporar plantas con flores que ofrezcan néctar y tengan una estructura adecuada para que los colibríes puedan alimentarse.
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Entre las especies que cumplen con estas características se encuentra la salvia escarlata (Salvia coccinea). Sus flores rojas, alargadas y tubulares aportan color durante los meses cálidos y pueden atraer colibríes, mariposas y otros visitantes del jardín.
Además, es una planta que se adapta al cultivo en recipientes, por lo que no hace falta contar con un jardín grande para incorporarla.
La salvia escarlata, una planta de flores rojas que atrae colibríes
La Salvia coccinea pertenece a la familia de las lamiáceas y desarrolla tallos erguidos con pequeñas flores agrupadas en espigas. Aunque el rojo escarlata es uno de sus colores más característicos, también existen variedades con flores rosadas o blancas.
Su principal atractivo para los colibríes está en la forma de sus flores y en el néctar que producen. Estas aves pueden acercarse para alimentarse y, durante ese proceso, contribuir a la polinización de las plantas.
La especie puede florecer durante un período extenso, desde los meses cálidos hasta la llegada de las temperaturas más bajas, según las condiciones del lugar. En climas templados puede comportarse como una planta perenne de vida relativamente corta, mientras que en zonas con heladas fuertes suele cultivarse como anual.
Cómo cultivarla en una maceta durante noviembre
La primavera avanzada es un buen momento para sumar salvia escarlata al balcón o al patio. Se puede comenzar con un plantín de vivero y trasplantarlo a un recipiente que permita el desarrollo de las raíces.
Lo ideal es elegir una maceta con agujeros de drenaje y espacio suficiente para que la planta crezca. Un recipiente de tamaño mediano, de unos 25 a 30 centímetros de diámetro como punto de partida, puede funcionar para un ejemplar joven; si crece mucho, será necesario trasplantarlo.
La salvia necesita buena iluminación. Puede desarrollarse a pleno sol o con algunas horas de sombra parcial, aunque la floración suele disminuir cuando recibe poca luz.
Para el sustrato, conviene utilizar una mezcla fértil y aireada que permita eliminar el agua sobrante. El encharcamiento puede perjudicar las raíces, por lo que no hay que dejar agua acumulada en el plato de la maceta.
Los cuidados para que produzca flores durante el verano
Durante los primeros días después del trasplante, es importante mantener una humedad moderada para ayudar a que las raíces se adapten. Después, el riego debe ajustarse a la temperatura y a la exposición solar.
En los períodos de calor intenso, puede necesitar agua con mayor frecuencia. Antes de volver a regar, conviene comprobar que la superficie del sustrato haya comenzado a secarse. La planta tolera cierta sequía, pero una falta prolongada de agua puede reducir la floración.
También se pueden retirar las espigas florales que se marchitan para mantener un aspecto ordenado y favorecer nuevos brotes. Si los tallos crecen demasiado o pierden su forma, una poda ligera permite controlar el tamaño.
No hace falta aplicar fertilizante en exceso. Un producto equilibrado para plantas con flores, utilizado según las indicaciones del envase, puede acompañar su crecimiento durante la temporada.
Un balcón que también puede recibir colibríes
La salvia escarlata puede combinarse con otras plantas florales para crear un espacio atractivo para los polinizadores. Lo ideal es ubicarla en un lugar donde las aves puedan acercarse con facilidad y evitar el uso de insecticidas que puedan afectar a los insectos que forman parte de su alimentación.
Aunque las flores rojas suelen llamar la atención de los colibríes, estas aves también visitan especies de otros colores. Por eso, combinar distintas plantas puede ampliar las posibilidades de recibir visitas.
La salvia escarlata es una alternativa para quienes quieren sumar flores intensas y favorecer la presencia de aves sin ocupar demasiado espacio. Con una maceta adecuada, buena luz y riegos regulares, puede ofrecer color durante buena parte del verano.






