La flor que podés plantar en noviembre y convierte una maceta en una cascada de color

Esta flor desarrolla tallos que se extienden y caen por los bordes de los recipientes, con flores que aportan color durante los meses cálidos.

Esta planta desarrolla tallos extendidos y flores de distintos colores que forman una cascada sobre los bordes de las macetas.

Esta planta desarrolla tallos extendidos y flores de distintos colores que forman una cascada sobre los bordes de las macetas.

Con la llegada de noviembre, muchas plantas comienzan a prepararse para una de las etapas más coloridas del año. La primavera ofrece buenas condiciones para incorporar nuevas especies al jardín, renovar las macetas del balcón y sumar flores que puedan acompañar los meses de calor.

Entre las alternativas para aprovechar el espacio vertical se encuentra la verbena rastrera, una planta ornamental que se destaca por sus tallos extendidos y su capacidad para cubrir los bordes de los recipientes. Sus flores aparecen en distintos colores y forman grupos que pueden transformar una maceta común en una composición llena de vida.

La flor que podés plantar en noviembre y convierte una maceta en una cascada de color

La verbena rastrera, que suele comercializarse bajo el nombre de Verbena o Glandularia según la especie y la variedad, es una planta de crecimiento extendido. Sus tallos se desarrollan hacia los costados y pueden caer por los bordes de las macetas, lo que genera un efecto decorativo especialmente atractivo en recipientes elevados o colgantes.

Sus flores pequeñas aparecen agrupadas y pueden encontrarse en tonos violetas, lilas, rosados, rojos y blancos. Algunas variedades presentan centros de otro color, lo que aporta todavía más contraste.

Noviembre es un buen momento para incorporar plantines en muchas regiones de Argentina. Con temperaturas más cálidas y suficiente luz, la planta puede establecerse y desarrollar nuevos tallos durante la temporada de crecimiento.

Sus pequeñas flores aparecen agrupadas en tonos violetas, rosados, rojos y blancos.

Sus pequeñas flores aparecen agrupadas en tonos violetas, rosados, rojos y blancos.

Dónde colocarla para conseguir una floración abundante

La verbena rastrera necesita buena iluminación para crecer de manera compacta y producir flores. Lo ideal es ubicarla en un sector donde reciba varias horas de sol directo, aunque conviene observar cómo responde durante los días de temperaturas extremas.

En un balcón puede cultivarse en macetas colgantes, jardineras o recipientes colocados sobre soportes. También funciona en canteros, bordes de caminos y espacios donde sus tallos puedan extenderse sin obstáculos.

Si la plantás en un recipiente, elegí uno con agujeros de drenaje. El exceso de agua puede perjudicar sus raíces, por lo que resulta importante evitar que el sustrato permanezca encharcado.

Los cuidados que necesita durante los meses de calor

Aunque tolera períodos breves de sequía una vez establecida, la verbena necesita riego regular durante su crecimiento y floración. En noviembre, cuando las temperaturas comienzan a subir, conviene controlar la humedad del sustrato y regar cuando la capa superior empiece a secarse.

Es preferible evitar los riegos excesivos y dirigir el agua hacia la tierra, sin mojar constantemente las flores y el follaje. Un sustrato liviano y con buen drenaje ayuda a mantener las raíces saludables.

También se puede realizar una poda ligera cuando los tallos se alargan demasiado o la planta pierde parte de su forma. Retirar las flores marchitas y las partes deterioradas contribuye a mantener una apariencia prolija y puede favorecer la continuidad de la floración, según la variedad.

Durante la temporada de crecimiento, un fertilizante para plantas con flores aplicado de acuerdo con las indicaciones del producto puede acompañar su desarrollo. No conviene excederse con las dosis, porque un aporte excesivo de nutrientes puede favorecer el crecimiento de hojas en detrimento de las flores.

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