La flor que huele a chocolate y podés cultivar en el jardín
Esta planta se destaca por sus flores oscuras y un perfume particular que recuerda al cacao, además de su atractivo aspecto ornamental.
Esta planta produce flores de color bordó oscuro y un aroma suave que recuerda al chocolate.
Hay flores que llaman la atención por sus colores y otras que sorprenden por su perfume. El Cosmos atrosanguineus, conocido como cosmos chocolate, reúne las dos características: tiene pétalos de un tono bordó muy oscuro y desprende una fragancia suave que recuerda al chocolate.
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Originaria de México, esta especie perenne desarrolla flores aterciopeladas que pueden convertirse en protagonistas de un cantero o una maceta. Su aspecto poco habitual y su aroma la transformaron en una planta ornamental muy buscada por quienes quieren sumar algo diferente al jardín.
La flor que huele a chocolate y podés cultivar en el jardín
El cosmos chocolate pertenece a la familia de las asteráceas y puede alcanzar entre 50 centímetros y un metro de altura, según las condiciones de cultivo y la variedad. Sus flores tienen una forma similar a la de las margaritas, pero se distinguen por sus tonos rojizos, marrones y bordó oscuro.
El perfume aparece especialmente en los días cálidos y puede percibirse con mayor intensidad hacia el final de la jornada. Aunque recuerda al chocolate, la planta no produce cacao ni es comestible: se trata de una fragancia natural de sus flores.
Su floración suele desarrollarse durante el verano y puede extenderse hasta comienzos del otoño. Además, sus flores atraen insectos polinizadores y funcionan muy bien en canteros, borduras y recipientes ubicados cerca de lugares de paso, donde es más fácil apreciar su aroma.
Dónde ubicar el cosmos chocolate
Para crecer y florecer de manera saludable, necesita un lugar con buena exposición al sol. Lo ideal es elegir un sector luminoso del jardín, aunque en zonas con temperaturas muy elevadas puede agradecer algo de protección durante las horas de mayor intensidad.
El suelo debe ser fértil, con humedad moderada y, sobre todo, buen drenaje. No conviene mantener las raíces encharcadas porque el exceso de agua puede favorecer la aparición de enfermedades y la pudrición de los tubérculos.
También se puede cultivar en macetas. En ese caso, es importante elegir un recipiente con agujeros en la base y suficiente profundidad para que las raíces puedan desarrollarse.
Los cuidados que necesita para mantener sus flores
El riego debe adaptarse a la temperatura y a la humedad del ambiente. Durante los períodos calurosos puede necesitar agua con mayor frecuencia, pero siempre hay que comprobar que la superficie del sustrato comience a secarse antes de volver a regar.
A medida que las flores se marchitan, conviene retirarlas para mantener la planta prolija y favorecer la continuidad de la floración. Durante la primavera y el verano, un fertilizante para plantas con flores puede acompañar su crecimiento si se aplica de acuerdo con las indicaciones del producto.
Un detalle importante es su sensibilidad a las heladas intensas. Como desarrolla raíces tuberosas, en regiones con inviernos fríos conviene protegerlas o retirarlas del suelo y conservarlas en un sitio fresco y libre de heladas hasta la próxima temporada. En climas más templados, puede permanecer en el jardín con una protección adecuada.





