La flor que conviene plantar en septiembre para atraer abejas
Esta planta puede sembrarse en septiembre y sus flores aportan néctar a las abejas mientras suman color y vida a los espacios verdes.
La flor que podés plantar en septiembre para llenar el jardín de abejas.
Septiembre marca el comienzo de una etapa de mayor actividad en el jardín. Con más horas de luz y temperaturas en ascenso, muchas flores comienzan a crecer con mayor velocidad y también aumenta la presencia de abejas y otros polinizadores.
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La borraja es una planta especialmente interesante para esta época porque sus flores atraen abejas y otros insectos. Además, es una planta rústica que puede desarrollarse con relativa facilidad cuando encuentra buenas condiciones.
La flor que conviene plantar en septiembre para atraer abejas
La borraja se reconoce por sus características flores azules o azul violáceas, que tienen forma de estrella. Puede alcanzar un tamaño considerable y funciona muy bien en jardines, huertas y sectores destinados a atraer polinizadores.
Durante septiembre podés sembrar sus semillas directamente en el suelo, siempre que el terreno tenga buen drenaje. También necesita un lugar luminoso, preferentemente con varias horas de sol.
La planta no requiere cuidados excesivos, aunque durante la etapa inicial conviene mantener cierta humedad en el sustrato sin generar encharcamientos.
Cómo cuidar la borraja
Una vez que la planta está establecida, puede tolerar períodos de menor disponibilidad de agua. Sin embargo, el riego debe adaptarse a las temperaturas y al tipo de suelo. También es importante darle suficiente espacio para desarrollarse, ya que la borraja puede formar una planta bastante frondosa.
Si la cultivás en una huerta, podés ubicarla cerca de otras especies que necesiten polinización. Sus flores pueden convertirse en un punto de atracción para las abejas durante la primavera.
Por qué es una buena opción para un jardín de primavera
Incorporar borraja permite sumar una planta ornamental y, al mismo tiempo, favorecer la presencia de polinizadores. Sus flores aportan color y ofrecen néctar durante el período de mayor actividad de las abejas.
Por eso, sembrarla en septiembre puede ser una forma sencilla de preparar un jardín más biodiverso para los próximos meses.





