Un truco simple, económico y natural se volvió furor en los hogares argentinos: hervir cáscaras de limón con canela. Esta combinación, que muchos ya adoptaron como ritual diario, no solo deja un aroma fresco y duradero, sino que también tiene efectos prácticos que mejoran el ambiente de la casa.
Cuando se hierve esta mezcla, los aceites esenciales del limón y la canela se liberan en el aire, generando un perfume natural que reemplaza a los aromatizantes artificiales.
El vapor que se desprende perfuma cada rincón, elimina olores fuertes (especialmente en la cocina) y deja una sensación de limpieza que se nota apenas se entra al ambiente.
Además, el aroma cítrico y especiado puede ayudar a ahuyentar insectos, ya que muchos bichos no toleran estos olores intensos.