Las plantas de interior mejoran el aire, aportan bienestar y decoran los ambientes, pero también necesitan cuidados básicos. Cuando las hojas cambian de color y aparecen manchas o bordes marrones, algo no funciona bien. Este problema surge incluso en especies resistentes como kentias, monstera o singonios, por lo que conviene actuar rápido.
Identificar la causa permite recuperar la planta y evitar un deterioro mayor. En la mayoría de los casos, pequeños ajustes hacen la diferencia.
Por qué las hojas de las plantas se vuelven marrones
Las hojas marrones indican estrés. El origen suele relacionarse con el riego, la humedad, la luz o el ciclo natural de la planta. Analizar el contexto ayuda a detectar el error sin recurrir a soluciones extremas.
Falta de riego: cuando la tierra permanece seca durante varios días, las hojas pierden brillo y se secan desde los bordes. Para comprobar si la planta necesita agua, introducí un dedo en el sustrato. Si sale limpio y seco, toca regar. Si notás humedad, esperá unos días. Este método evita excesos y mantiene el equilibrio hídrico.
Exceso de agua y raíces dañadas: regar de más también genera hojas marrones. El agua acumulada provoca pudrición en las raíces y manchas oscuras en el follaje. Antes de volver a regar, revisá la humedad del sustrato y asegurate de que la maceta drene bien.
Baja humedad ambiental en el hogar: durante el invierno, la calefacción seca el ambiente y afecta especialmente a las plantas tropicales. Para compensar, pulverizá las hojas varias veces por semana sin empaparlas. Este gesto simple ayuda a conservar el color verde y evita la sequedad.
Luz solar directa y hojas quemadas: si las hojas muestran manchas marrones irregulares o aspecto quemado, la planta recibe sol directo. Cambiá su ubicación y buscá un espacio con luz indirecta. La mayoría de las plantas de interior prefieren ambientes luminosos, pero protegidos del sol intenso.
El ciclo natural de las hojas: no todas las hojas marrones indican un problema. Las hojas más antiguas, ubicadas en la parte inferior, se secan cuando completan su ciclo. Si el resto de la planta luce sano, este proceso resulta normal y no requiere intervención.