Cómo simplificar la rutina y mejorar la alimentación

En medio de la rutina se puede volver difícil programar una alimentación saludable que se adapte a los objetivos y las actividades diarias. Por este motivo, aquí una lista de consejos útiles para poder hacer un cambio positivo.
Cómo simplificar la rutina y mejorar la alimentación

Cómo simplificar la rutina y mejorar la alimentación

Si no estás conforme con los resultados de tu alimentación es porque tu rutina no está contemplando la importancia de comer saludable. Sin embargo, existe una solución para esto. En medio de las tareas diarias a veces se vuelve difícil sobrellevar un plan de alimentación saludable acorde a las necesidades de cada cuerpo y cada rutina. Es correcto preguntarse ¿Cómo se puede simplificar la rutina y mejorar la alimentación? Sostener un plan balanceado en cantidad y calidad de nutrientes es fundamental para poder mantener el cuerpo y la mente activa durante el trabajo, los quehaceres y la actividad física del día.

En medio de la rutina, se puede volver difícil programar una alimentación saludable que se adapte a los objetivos y las actividades diarias. Por este motivo, puede resultar útil realizar planificaciones semanales de comida. De esta manera, la se perderá menos tiempo planeando cada comida y puede resultar más sencillo el día a día.

Ventajas de planificar tus comidas de la semana

En medio de la rutina, se puede volver difícil programar una alimentación saludable que se adapte a los objetivos y las actividades diarias.

En medio de la rutina, se puede volver difícil programar una alimentación saludable que se adapte a los objetivos y las actividades diarias.

  • Ahorrás tiempo pensando en qué comer cada día.
  • De un vistazo, podés saber si estás incluyendo una alimentación variada semana a semana.
  • Ahorrás dinero. No te hace falta comprar cosas que no vas a utilizar, sino aquello que te hace falta para completar las recetas planificadas.
  • Desperdiciás menos. Y esto también te ayuda a ahorrar dinero. Porque evitas que las frutas o verduras se estropeen o que los lácteos caduquen.
  • Podés comer más sano. Con antelación, puedes saber qué tipo de comidas querpes preparar o calentar ese día. Cocinar con hambre a veces significa tirar de lo que haya o lo que encuentres para meter en el horno o microondas y listo.
  • Se acaban las discusiones sobre qué comer.

¿Cómo organizar un menú semanal equilibrado?

Salvo que ya tengas un menú preestablecido o sigas indicaciones médicas o tengas alguna alergia o intolerancia, podés organizar tu menú de la siguiente manera. Verduras y legumbres debe haber todos los días. Como plato principal o como un acompañante generoso a alguna proteína o hidrato o cereal.

Selecciona qué días comerás carne y cuáles pescados y qué día querés hacer alguna pasta con vegetales, por ejemplo. Es un plato rápido y muy nutritivo. Elegí un plato nuevo para incorporar a tu recetario. ¡Siempre hay algo nuevo por descubrir, una nueva manera de preparar algo que te guste o de ampliar tus gustos con alguna receta más exótica!

Si no estás conforme con los resultados de tu alimentación es porque tu rutina no está contemplando la importancia de comer saludable.

Si no estás conforme con los resultados de tu alimentación es porque tu rutina no está contemplando la importancia de comer saludable.

Un truco que funciona muy bien es el decidir qué tipo de alimento será el destacado cada día de la semana, por ejemplo:

  • Lunes, verduras
  • Martes, pescado
  • Miércoles, verdura
  • Jueves, carne
  • Viernes, hidratos
  • Sábado, carne
  • Domingo, legumbres

Elegílos platos que vas a cocinar. Organizalos según el tiempo que tengas disponible por día o, directamente, el orden de preparación para hacer una sesión completa de batch cooking (cocinar gran cantidad de comida de una sola vez) para toda la semana.

Recomendaciones para hacer tu menú semanal

  • Establecé un momento en tu semana para hacerlo. ¿El domingo después del almuerzo? ¿Cuándo los chicos se hayan ido a la cama? ¿Mientras mirás una serie? ¿Mientras estás en el colectivo o esperando a que tus hijos salgan de su actividad?
  • Revisá lo que tenés en la nevera y en la alacena para ver si es necesario utilizar algo antes de que se ponga feo o se venza.
  • Pensá, ¿Qué te apetece comer? Es un buen momento para preguntarle a la familia y que todos se involucren. Puede ser un buen ejercicio para que cada uno tenga su plato favorito en algún momento de la semana.
  • ¿Cómo estará el tiempo? ¿Hará frío o calor?¿Cómo viene la agenda de la semana? Si va a ser una de esas semanas ocupadísimas, lo mejor es planificar platos básicos y rápidos, o preparar algún guiso para recalentar o congelar en porciones.

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