Cómo limpiar el ventilador de techo con un truco casero
Con solo una funda de almohada y vinagre, podés dejarlo impecable en minutos y evitar que el polvo vuele por toda la casa.
Cómo limpiar el ventilador de techo con un truco casero.
El ventilador de techo es un salvavidas cuando sube la temperatura, pero también es uno de los grandes olvidados a la hora de limpiar. El problema es que, si lo encendés sin sacarle el polvo, ese polvo termina volando por toda la habitación y se posa en los muebles, la cama y hasta en la comida.
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Por suerte, existe un truco casero de limpieza súper simple y rápido para dejarlo impecable sin hacer un desastre. Solo necesitás una funda de almohada vieja y un poco de vinagre blanco o limpiador multiuso.
Paso a paso: cómo limpiar el ventilador de techo sin ensuciar
- Subite a una silla firme o una escalera para llegar bien a las palas.
- Colocá la funda de almohada sobre una pala del ventilador, cubriéndola por completo.
- Cerrá la funda con la mano por debajo y deslizala hacia afuera. Así, todo el polvo queda atrapado adentro y no cae al piso ni a los muebles.
- Repetí el proceso con cada pala hasta terminar.
¡Listo! En pocos minutos, el ventilador queda libre de polvo y la habitación, intacta.
Limpieza profunda: el paso extra si está muy sucio
Si hace mucho que no lo limpiás y las palas están pegajosas o con manchas, después de sacar el polvo podés hacer una limpieza más profunda:
- Mezclá partes iguales de vinagre blanco y agua.
- Humedecé un trapo en esa mezcla y pasalo por cada pala.
- Secá con otro trapo limpio para evitar que quede humedad.
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Consejos clave para limpiar el ventilador de techo
- Apagá el ventilador antes de empezar a limpiar.
- No uses demasiada agua para no dañar la madera ni el motor.
- Limpiá cada 15 días en verano para evitar que se acumule el polvo y mantener el aire limpio en casa.
Con este truco, el ventilador de techo deja de ser un problema y pasa a ser un aliado total contra el calor, sin repartir polvo por todos lados.




