La lengua de suegra —también conocida como sansevieria o dracaena— es una de las plantas más elegidas en los hogares argentinos. Su fama de resistente la hace ideal para quienes no tienen mucha experiencia, pero pocos saben que, con los cuidados correctos, puede crecer más de un metro y convertirse en la protagonista de cualquier ambiente.
Luz: el factor clave para un crecimiento explosivo
Aunque la lengua de suegra sobrevive en rincones con poca luz, si querés que crezca alta y fuerte, necesita mucha luz natural. Lo ideal es ubicarla cerca de una ventana o en un balcón luminoso, donde reciba sol suave durante algunas horas. Así, sus hojas se estiran y ganan firmeza.
El tamaño de la maceta es fundamental. Si las raíces no tienen espacio, la planta no crece. Por eso, cada dos o tres años conviene trasplantarla a un recipiente apenas más grande, siempre con buen drenaje. Esto le permite desarrollar hojas más largas y evitar que se debilite.
Riego: menos es más
La lengua de suegra prefiere la sequía antes que el exceso de agua. Solo hay que regarla cuando la tierra está completamente seca. En primavera y verano, un riego moderado y regular ayuda a que la planta se fortalezca y crezca. El exceso de agua puede frenar su desarrollo y hasta pudrir las raíces.
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Dónde colocar la lengua de suegra en la casa para atraer buena suerte.
Fertilizante: el empujón que necesita
Durante los meses cálidos, un abono líquido para plantas de interior una vez al mes puede marcar la diferencia. Este refuerzo le da los nutrientes necesarios para que las hojas superen el metro de altura y luzcan más verdes y brillantes.
Elegí la variedad correcta
No todas las lenguas de suegra crecen igual. La Sansevieria trifasciata es la que más potencial tiene para alcanzar gran altura, a diferencia de las variedades compactas. Si buscás una planta alta, apostá por esta especie.
Con estos cuidados —luz, espacio, riego controlado y un poco de fertilizante—, tu lengua de suegra puede convertirse en una opción ideal para sumar verde y altura en balcones y ambientes interiores. Una planta fácil, resistente y capaz de sorprender con su tamaño.