Colgar bolsas transparentes con agua en balcones y ventanas es una práctica cada vez más popular entre quienes buscan ahuyentar insectos sin usar productos químicos. Se trata de un método casero que, aunque no elimina por completo a las moscas, sí puede ayudar a mantenerlas alejadas.
La explicación detrás de esta técnica tiene que ver con la luz. El agua dentro de la bolsa refracta los rayos solares y genera reflejos que desorientan a los insectos. Estos reflejos les resultan confusos y los llevan a evitar acercarse a las zonas donde están colgadas las bolsas.
Dónde y cómo colocar las bolsas con agua
Para que el método sea más efectivo, se recomienda ubicar las bolsas a la altura de las ventanas o cerca de las plantas, que son los lugares donde más se concentran las moscas. Cuanta más luz natural reciba el lugar, mayor será el efecto disuasorio.
Algunas personas también colocan monedas dentro de la bolsa con la idea de intensificar los reflejos. Sin embargo, no existe evidencia concluyente de que esto mejore realmente el resultado.
Si bien este truco no garantiza una eliminación total de los insectos, es una opción económica, fácil de aplicar y que no contamina. Funciona mejor cuando se combina con otras medidas básicas de higiene, como mantener los ambientes limpios y sin restos de comida.
Es ideal para quienes buscan reducir el uso de insecticidas en sus hogares y prefieren soluciones naturales y accesibles.