7 desayunos fáciles que ayudan a cuidar la microbiota y mejorar la salud intestinal

Elegir alimentos ricos en fibra, fermentados y grasas saludables puede ayudar a cuidar la microbiota desde la primera comida del día.

Incorporar fibra, frutas y alimentos fermentados en el desayuno puede favorecer la salud de la microbiota intestinal.

Incorporar fibra, frutas y alimentos fermentados en el desayuno puede favorecer la salud de la microbiota intestinal.

El desayuno puede convertirse en una oportunidad sencilla para incorporar nutrientes que favorezcan la salud intestinal. Según especialistas, la primera comida del día permite sumar fibra, alimentos fermentados, frutas, semillas y grasas saludables que contribuyen al bienestar de la microbiota.

La nutricionista deportiva Roxana Ehsani explicó en un artículo de Vogue que lo que comemos a primera hora puede influir en la salud intestinal, que mantiene una relación estrecha con otros sistemas del organismo. Amy Shapiro, fundadora de Real Nutrition, agregó que el desayuno también ofrece una manera práctica de incorporar de forma constante los nutrientes que necesita el microbioma.

Qué debería tener un desayuno para cuidar el intestino

Los especialistas recomiendan prestar atención principalmente a tres grupos: fibra, alimentos fermentados y variedad de alimentos de origen vegetal.

La fibra funciona como alimento para las bacterias beneficiosas del intestino, mientras que los fermentados pueden aportar microorganismos vivos. A su vez, incorporar diferentes frutas, verduras, cereales integrales y semillas permite alimentar una mayor diversidad de bacterias intestinales.

Las grasas saludables también tienen un lugar importante. En particular, los alimentos que aportan omega-3 pueden contribuir al cuidado de la barrera intestinal y ayudar a reducir procesos inflamatorios.

La hidratación tampoco queda afuera. Tomar suficiente agua durante la mañana favorece el funcionamiento intestinal y puede ayudar a prevenir el estreñimiento.

Por el contrario, conviene moderar los desayunos con grandes cantidades de azúcares agregados y grasas saturadas, ya que una alimentación con exceso de estos componentes puede afectar negativamente la diversidad de la microbiota.

Una alimentación variada puede ayudar a incorporar los nutrientes que necesita el organismo para funcionar correctamente.

Una alimentación variada puede ayudar a incorporar los nutrientes que necesita el organismo para funcionar correctamente.

7 desayunos que recomiendan los expertos

Yogur griego con frutas y frutos secos

El yogur griego puede aportar probióticos y proteínas, mientras que las frutas suman fibra y antioxidantes. Los frutos rojos son una buena alternativa por su contenido de fibra y antioxidantes.

También se puede agregar banana, especialmente cuando todavía no maduró por completo, ya que aporta almidón resistente, un tipo de fibra que llega al colon y puede favorecer a las bacterias beneficiosas.

Para completar el desayuno, las nueces aportan fibra, grasas saludables y omega-3.

Licuado con kéfir, frutas y semillas

Un licuado preparado con ingredientes naturales permite reunir varios nutrientes en un solo vaso. El kéfir funciona como una buena base porque aporta cultivos vivos, mientras que frutas como el ananá y el mango suman fibra y antioxidantes.

Las semillas de lino completan la preparación con fibra y omega-3. La clave está en evitar convertir el licuado en una bebida cargada de azúcar agregado.

Avena con fruta y nueces

La avena es una fuente de cereales integrales y fibra que puede convertirse en una base muy completa para el desayuno.

Se puede combinar con yogur griego, fruta fresca y nueces para sumar proteínas, probióticos, antioxidantes y grasas saludables. La manzana también resulta una buena opción porque contiene pectina, un tipo de fibra que favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas.

Pudding de chía

Las semillas de chía concentran fibra y omega-3, dos nutrientes que pueden contribuir al cuidado del sistema digestivo.

Una alternativa consiste en prepararlas con kéfir en lugar de leche y agregar frutas como pera o frutos rojos. Así, el desayuno incorpora fibra, antioxidantes y alimentos fermentados en una sola preparación.

Bagel integral con salmón ahumado y palta

Para quienes prefieren un desayuno salado, un panificado elaborado con harina integral puede aportar una buena cantidad de fibra y generar mayor saciedad.

La propuesta puede completarse con salmón ahumado, fuente de omega-3, y palta, que suma grasas saludables y fibra. Es una combinación equilibrada que también funciona como desayuno abundante o brunch.

Tostada de palta con diferentes toppings

La clásica tostada con palta también puede formar parte de un desayuno pensado para cuidar la microbiota. El pan de masa madre puede combinarse con palta y puré de porotos para sumar fibra y grasas saludables.

Otra alternativa consiste en utilizar pan de granos germinados, mantequilla de almendras, semillas de cáñamo y banana. Los arándanos también pueden incorporarse para aumentar el aporte de fibra y antioxidantes.

El queso cottage aparece como otra opción para acompañar este tipo de preparaciones, ya que puede aportar proteínas y, dependiendo de la variedad, probióticos.

Huevos con kimchi o chucrut

Aunque los huevos no aportan fibra, sí ofrecen proteínas y pueden ayudar a generar mayor saciedad y estabilidad de la glucosa.

Para completar el plato, los especialistas sugieren acompañarlos con una porción de kimchi o chucrut. Ambos son alimentos fermentados que pueden aportar microorganismos beneficiosos y, además, suman un toque de sabor a un desayuno salado.

Las opciones de desayuno pueden adaptarse a distintos gustos y combinar ingredientes frescos, cereales, frutas y semillas.

Las opciones de desayuno pueden adaptarse a distintos gustos y combinar ingredientes frescos, cereales, frutas y semillas.

La clave está en la variedad y la constancia

Más allá de elegir uno u otro desayuno, los especialistas remarcan que no existe una comida perfecta que por sí sola transforme la salud intestinal. Lo importante es construir un patrón de alimentación variado que incluya carbohidratos complejos, fibra, frutas y verduras, grasas saludables y proteínas.

Como explicó Shapiro a Vogue, la constancia tiene más importancia que encontrar un desayuno ideal. La microbiota responde a los hábitos que mantenemos a lo largo del tiempo y no a una única comida.

Por eso, alternar entre yogur con frutas, avena, pudding de chía, tostadas, huevos o licuados puede ser una forma sencilla de sumar diferentes nutrientes y darle mayor variedad a la alimentación cotidiana.

FUENTE: Vogue

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