3 plantas para sembrar en agosto que llenarán tu jardín de verde en primavera
Agosto es un mes ideal para empezar a preparar el jardín de cara a la primavera. Estas tres plantas pueden sembrarse durante el final del invierno y, con los cuidados adecuados, crecerán con fuerza cuando aumenten las temperaturas.
Con buena luz, un suelo adecuado y protección frente a las heladas, estas plantas pueden crecer con fuerza durante la primavera.
El invierno empieza a quedar atrás y el jardín también puede comenzar a prepararse para la llegada de la primavera. Aunque agosto todavía puede traer días fríos y algunas noches con temperaturas bajas, es un buen momento para comenzar a sembrar determinadas plantas y aprovechar las semanas que quedan antes de que llegue el calor.
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Elegir correctamente qué plantar en esta época permite que las semillas comiencen su desarrollo y que las plantas lleguen a la primavera con raíces más fuertes. Además, muchas especies pueden cultivarse tanto directamente en el suelo como en macetas.
Para quienes quieren renovar el jardín sin esperar a septiembre u octubre, hay algunas alternativas sencillas que pueden comenzar a sembrarse durante agosto.
Plantas ideales para adelantarse a la llegada de la primavera
1. Caléndula: color y flores durante la primavera
La caléndula es una de las opciones más interesantes para sembrar durante el final del invierno. Sus flores amarillas y anaranjadas aportan color al jardín y la planta puede adaptarse tanto a canteros como a macetas.
Las semillas pueden colocarse directamente en el lugar definitivo, siempre que el suelo tenga buen drenaje. También es posible comenzar la siembra en pequeños recipientes y luego trasplantar las plantas cuando hayan adquirido un tamaño suficiente.
Para crecer correctamente necesita buena iluminación, por lo que conviene elegir un sector donde reciba varias horas de sol. Durante la primavera, la caléndula puede convertirse en una de las protagonistas del jardín gracias a sus flores de colores intensos.
2. Albahaca: una planta aromática para el jardín y la cocina
La albahaca también puede comenzar a sembrarse cuando las temperaturas empiezan a subir. Aunque es una especie sensible al frío, iniciar su cultivo en un lugar protegido durante agosto permite adelantar su desarrollo para la primavera.
Es una alternativa especialmente práctica para quienes tienen poco espacio, ya que puede crecer perfectamente en macetas. Las semillas deben colocarse en un sustrato liviano y con buen drenaje. Durante la germinación es importante mantener cierta humedad, pero sin encharcar la tierra.
A medida que la temperatura aumenta, la planta comenzará a crecer con mayor rapidez y podrá trasladarse al exterior si las condiciones son adecuadas. Además de su follaje verde y aromático, la albahaca puede utilizarse en una gran variedad de preparaciones de cocina.
3. Zinnia: flores para llenar de color el jardín
La zinnia es otra especie que puede incorporarse al jardín pensando en la primavera. Sus flores aparecen en una amplia variedad de colores y pueden aportar un aspecto muy vistoso a canteros, macetas y borduras.
Para sembrarla durante agosto, especialmente en zonas donde todavía pueden registrarse temperaturas bajas, conviene proteger las semillas y las plantas jóvenes de las heladas. Una vez que las temperaturas se vuelven más cálidas, la zinnia desarrolla un crecimiento rápido y puede comenzar a florecer durante la primavera.
Necesita buena exposición solar y un suelo que no retenga demasiada agua. También es conveniente dejar suficiente espacio entre las plantas para favorecer la circulación de aire.
Cómo preparar el jardín durante agosto
Además de elegir las especies adecuadas, agosto es un buen momento para preparar el suelo. Antes de sembrar, conviene retirar restos de hojas, malezas y raíces viejas. También se puede incorporar materia orgánica bien descompuesta para mejorar la estructura del sustrato.
Otro punto importante es observar la exposición solar. Muchas de las plantas que florecen durante la primavera necesitan varias horas de luz directa para desarrollarse correctamente. El riego también debe ser moderado. Durante el final del invierno, el suelo puede conservar humedad durante más tiempo, por lo que no es necesario regar con la misma frecuencia que durante los meses más calurosos.
El secreto está en proteger las plantas jóvenes
En agosto todavía pueden producirse heladas en distintas zonas de Argentina. Por eso, si las semillas se siembran en macetas o almácigos, es posible protegerlas durante las noches más frías y exponerlas progresivamente al exterior.
Cuando las temperaturas comiencen a ser más estables, las plantas podrán adaptarse al jardín y aprovechar el aumento de horas de luz.
Sembrar con anticipación permite llegar a la primavera con un jardín mucho más verde y preparado para la nueva temporada. Caléndula, albahaca y zinnia son tres alternativas que pueden comenzar a cultivarse durante esta etapa, siempre teniendo en cuenta el clima de cada región y las necesidades particulares de cada especie.






