Después de haber perdonado a Mauro Icardi por su desliz con la China Suárez, Wanda Nara aterrizó en la Argentina para abrir su primer local de cosméticos. Para su estadía contrató a un joven guardaespaldas con el que habría tenido una relación que va más allá de lo laboral, según contaron en el programa A la tarde.
“Lo invitó a una fiesta privada en Presidente Bar, que es donde Zaira le organizó la fiesta de cumpleaños sorpresa. Ahí estaba el granadero de guardia. Cuando la fiesta terminó, un grupo fue a seguir la reunión en el departamento de Wanda”, explicó el periodista Diego Estévez.
Una vez en la propiedad, ocurrió lo inesperado entre la jefa y su empleado: “El guardaespaldas supuestamente ingresó al cuarto y estaba Wanda en bata con su pelo mojado, como recién salida de la ducha”.
Al ser consultado sobre el tema, Agustín Longueira se limitó a dar declaraciones. "Primero se rió, no negó y ante la repregunta dijo ‘jaja ya está. Te conté todo’”, cerró Estévez.
Ahora se conoció que el hombre ya tiene pasaje para reencontrarse con Wanda. Viajará próximamente a Francia y Mauro Icardi está enloquecido. El servicio de Agustín Longueira como guardaespaldas terminó en el momento que el futbolista del PSG llegó a la Argentina. Celoso y envuelto en un mar de sospechas, le pidió que se retirara de la propiedad y finalizara su compromiso laboral con la mayor de las Nara. Aunque esto ocurrió en diciembre, parece que la empresaria no puede olvidarse del exgranadero que se hizo viral en las redes por su atractivo.
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