Safari humano en Sarajevo: el "club de la muerte" para millonarios que Paulo Kablan sacó a la luz en Olga
Paulo Kablan reveló en Olga una investigación que sacude a Europa: el perverso negocio de millonarios que pagaban fortunas por un "hobby" cargado de horror.
Safari humano en Sarajevo el club de la muerte para millonarios que Paulo Kablan sacó a la luz en Olga
Lo que parecía un mito urbano o el guion de unapelícula de terror distópica ha cobrado una realidad escalofriante. Según el informe presentado por Paulo Kablan en Olga, una investigación liderada por la fiscalía de Milán busca echar luz sobre uno de los episodios más oscuros de la posguerra europea: el "Sarajevo Safari".
Durante el sitio de Sarajevo en los años 90, mientras la ciudad sufría el asedio más largo de la historia moderna, un grupo selecto de millonarios europeos —principalmente del norte de Italia— pagaba sumas exorbitantes para asesinar civiles por pura diversión.
Embed - HORROR EN EUROPA: TODO SOBRE EL SAFARI HUMANO | Paulo Kablan
El escenario del horror: la "Avenida de los Francotiradores"
Para entender la magnitud del relato de Kablan, hay que remontarse a la disolución de Yugoslavia. Entre 1992 y 1996, Sarajevo fue sitiada por las fuerzas serbo-bosnias. La ciudad, ubicada en un valle rodeado de colinas, se convirtió en una trampa mortal.
En el centro de la capital se encontraba la famosa "Avenida de los Francotiradores". Para conseguir comida o agua, los ciudadanos debían cruzar esta exposición abierta a los fusiles que acechaban desde las alturas. Fue precisamente en esas colinas, bajo el control de sectores militares, donde se montó un "coto de caza" humano.
Soldados de las fuerzas especiales bosnias y civiles son atacados por francotiradores serbios, en Sarajevo, el 6 de abril de 1992.
Soldados de las fuerzas especiales bosnias y civiles son atacados por francotiradores serbios, en Sarajevo, el 6 de abril de 1992.
Logística y precios: el negocio de la muerte
Según los datos aportados en la charla, el mecanismo era tan sofisticado como perverso:
Traslado: los "clientes" eran llevados desde Italia en aviones de una línea yugoslava hoy extinta.
Equipo: al llegar, se les proveía de ropa y fusiles de caza, no uniformes militares, para reforzar la idea de "excursión".
Tarifas: pagaban entre 80.000 y 100.000 euros actuales por "pieza". Según la investigación, dispararle a un niño era lo más caro; los ancianos, en su lógica enferma, eran "bonificados".
Una imagen fechada el 21 de noviembre de 1994 muestra a un soldado francés de la ONU y a una mujer brindando primeros auxilios a un soldado bosnio alcanzado por una bala de francotirador en la llamada "avenida de los francotiradores" de Sarajevo
Una imagen fechada el 21 de noviembre de 1994 muestra a un soldado francés de la ONU y a una mujer brindando primeros auxilios a un soldado bosnio alcanzado por una bala de francotirador en la llamada “avenida de los francotiradores” de Sarajevo
Los responsables: de empresarios exitosos a asesinos
Lo más perturbador del informe de Kablan es el perfil de los involucrados. No se trata de criminales marginales, sino de empresarios de élite que hoy tienen entre 65 y 82 años.
"Hay identificados empresarios muy importantes. Uno de ellos hoy tiene una clínica estética en una ciudad del norte de Italia", reveló Kablan.
Estos hombres regresaron a sus hogares tras sus "paseos de fin de semana", continuando con sus vidas como padres de familia y ciudadanos ejemplares, ocultando el hecho de haber participado en la matanza de unas 225 personas, incluyendo a decenas de niños.
Un francotirador bosnio en un suburbio de Sarajevo en julio de 1992 AP PhotoMartin Nangle
Un francotirador bosnio en un suburbio de Sarajevo en julio de 1992 AP PhotoMartin Nangle
Una causa que no prescribe
Aunque durante años se consideró una leyenda, la justicia italiana ha dado curso a la denuncia tras la aparición de nuevos testimonios de ex generales bosnios y la investigación del escritor Gavezzini junto a fiscales antimafia.
Al ser considerados delitos de lesa humanidad, estas acciones son imprescriptibles. El objetivo de la fiscalía de Milán es claro: identificar y juzgar a quienes, bajo una supuesta superioridad racial e ideológica, convirtieron una guerra en un deporte sangriento para millonarios.