El primer“Gran Hermano” de Argentina fue emitido en el año 2001 por Telefe, y una de las participantes más recordadas de aquella edición fue Tamara Paganini. En ese entonces, "la india", como la conocían todos, se convirtió en uno de los personajes más queridos del programa gracias a su lengua filosa, su carácter fuerte y su evidente belleza.
Tamara Paganini en Gran Hermano 2001
Tamara Paganini debe ser la única participante de Gran Hermano que nunca se anotó en el reality pero que llegó a la final. Lo cierto es que en ese entonces, para anotarse en el casting de aquella primera edición del reality, el aspirante debía comunicarse a un teléfono y dejar sus datos pagando ochenta centavos. Se anotaron 28 mil personas. Pero Tamara nunca se inscribió. Ella había acompañado a su novio, El Toro, que sí quería entrar en La Casa. El día del casting un productor la echó del lugar y ella le contestó mal. A los cinco minutos, el productor volvió para invitarla a audicionar.
La joven pasó 112 días en “la casa más famosa del país”. En ese entonces, ella no sabía que estaba viviendo un hecho histórico en la televisión: se trataba del primer Gran Hermano que se hacía en Argentina y el primero, también, en Latinoamérica.
Tamara Paganini tenía un pasado de stripper de boliche porteño que el reality explotó, incluso, en los programa satélite, los de chimentos. La final se televisó el 30 de junio de 2001. Había tres mil personas esperándola a ella y al ganador, quienes venían del silencio, de habitar una casa con apenas cuatro participantes. Venía de zafar de nominaciones, complots, sanciones, prendas, voto del público y confesionarios.
El presente de Tamara Paganini
Paganini está trabajando en el área de fidelización de un laboratorio de alta complejidad: “Me encargo de buscar errores, problemas, malos tratos y demás en pacientes, informarlos, tomarles los datos”.
“Por suerte la gente que es atendida en el laboratorio está muy conforme, por lo tanto no recibo muchas puteadas, y como yo soy la que ayuda al paciente a quejarse y a contar qué le pasó, no me maltratan. También hay gente a la que llamo y pregunto, digamos, por ‘Ramón García’ y me dicen que murió hace una semana”, dijo.
“En época de Covid-19 me atendió una señora y yo tenía que hablar con su hijo. Tenía 35 años el muchacho, el hijo de la mujer había muerto y se puso muy mal. Me dijo: ‘Mi hijo falleció hace una semana, quién sos que me llama para hablarme de mi hijo’. Se largó a llorar y yo no podía sencillamente cortarle”, contó.
Tamara también conduce un programa de radio -Y parió la abuela- y está armando su propia productora de contenidos. Llegar a todo eso le costó muchísimo.
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