Marcelo Tinelli viajó a Esquel con parte de su familia antes de la cuarentena obligatoria por el coronavirus. La noticia cobró tanta popularidad que la gente no tardó en repudiarlo en las redes sociales, donde lo acusaron de "egoísta", "mala persona" y "miserable".
Al leer todos los agravios, el conductor de Showmatch no dudó en romper el silencio en un canal local, donde explicó por qué se trasladó a Chubut en plena pandemia.
"Así como otras personas se fueron a su casa del country, a nosotros nos pareció bien pasarlo acá. Después de hablar con el gobernador de la provincia (Mariano Arcioni) y el secretario entendimos que no había ningún tipo de problema en que viniéramos. Sentí que estaba bueno estar acá en familia, sobre todo teniendo hijos adolescentes. Ya nos habían avisado que íbamos a pasar por todos los controles de salud al llegar", detalló.
Y remarcó: "No estoy de vacaciones. Creo que estamos ante una guerra bacteriológica y es difícil detectar cuáles van a ser las consecuencias de todo esto. Lo vivo con muchísima preocupación, como lo vivimos todos los argentinos y el mundo. Creo que hay muy buenas medidas tomadas del Gobierno argentino, los felicito. Nos tenemos que cuidar entre todos, por eso nosotros vamos a estar todos en casa los días que sean necesarios".
Horas antes, Guillermina Valdes, su mujer, lo defendió de los comentarios malintencionados. "Teníamos la posibilidad de hacer la cuarentena en Esquel ya que Marcelo tiene domicilio acá hace 22 años. Es hacer la cuarentena acá, encerrados, como todos, haciendo home-office como veníamos haciendo", sostuvo.
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