La historia de Steve McQueen, la estrella de Hollywood que no pudo contra el cáncer
El legendario actor Steve McQueen construyó una carrera extraordinaria en Hollywood, a pesar de una vida marcada por heridas, abandono y una enfermedad.
Steve McQueen fue un actor estadounidense apodado The King of Cool.
La vida de Steve McQueen, nacido en 1930, estuvo marcada desde sus inicios por la adversidad. Abandonado por su padre a los pocos meses y criado por sus abuelos, su adolescencia fue dramática por los golpes de su padrastro y varias internaciones en reformatorios juveniles antes de cumplir los 16 años.
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A pesar de un pasado complejo, que incluyó el paso por el Cuerpo de Marines y trabajos precarios, McQueen demostró un talento innegable para la actuación. Tras estudiar con maestros de la talla de Lee Strasberg, su carrera despegó con la serie de televisión “Wanted: Dead or Alive”, consolidándose luego en el cine con películas icónicas como “Los siete magníficos” y “El gran escape”.
Sin embargo, su éxito profesional convivió con una exposición persistente a un mineral cancerígeno, el asbesto, adquirido en trabajos de adolescencia en muelles y sitios de construcción, y más tarde en los decorados de filmación y trajes de automovilismo. Este factor, junto a su hábito de fumar, sería clave en su diagnóstico final.
El ascenso a la cima de Hollywood y la batalla contra el cáncer
McQueen alcanzó la cima de la industria cinematográfica, convirtiéndose en uno de los actores mejor pagados de Hollywood, llegando a cobrar cinco millones de dólares por película. Films como “Bullitt”, “Papillon” y “La torre infernal” lo consagraron como una estrella internacional, pero en 1978 comenzó a experimentar una tos persistente y dificultad para respirar que marcaban el inicio de su lucha.
En diciembre de 1979, un mesotelioma pleural inoperable confirmó los temores. Ante la falta de esperanza ofrecida por los médicos de Los Ángeles, McQueen recurrió a tratamientos alternativos en México, incluyendo dietas orgánicas y vitaminas, hasta someterse a una compleja cirugía en Ciudad Juárez. Horas después de la operación, el 7 de noviembre de 1980, Steve McQueen falleció a los 50 años, dejando un legado imborrable en la historia del cine.







