Débora D’Amato es mamá de una hermosa nena llamada Lola. Eligió tenerla a través de una inseminación artificial y cuando el médico le comunicó que estaba embarazada sintió que había tocado el cielo con las manos.
El camino no fue fácil, ya que a lo largo de su vida tuvo diferentes problemas de salud que le impidieron concebir. Cada tanto esos recuerdos le vuelven a la mente y ahora hizo un posteo en el que habló del tema.
"Tres años atrás, un día como hoy, entraba al quirófano con la ilusión de que todo saliera bien y poder comenzar a caminar el arduo y maravilloso mundo de la maternidad. Lo elegí en varias oportunidades pero mi organismo, por las razones que sean, no me lo permitía. Después de muchos obstáculos (operaciones, medicamentos y más) y de haberme acostumbrado al no, un día me dijeron que sí", comenzó diciendo.
La expanelista de Intrusos sostuvo que no se arrepiente de haber sido madre soltera: "Para ese entonces, no estaba en pareja y el reloj biológico de las mujeres es bastante cruel: era en ese momento, en soledad o nunca. Y sí, lo pensé y me amigué con la idea de formar una hermosa familia monoparental. Ese día, un miércoles 28 de febrero, fui a la trasferencia embrionaria".
Hoy, Débora celebra su vida al lado de Lola, la personita que todas las mañanas le alegría la vida.
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