La ácida alegoría de Guille Aquino sobre la dictadura de Venezuela y Blender: "Del dictador al terremoto"
Escándalo por despidos en Blender y el dueño de Carajo que factura millones mientras Guille Aquino rompe el silencio con una irónica burla desde Vorterix.
Todo sobre la pelea de Guille Aquino y Tomás Rebord.
El violento apagón en vivo en el programa de Fiorella Sargenti destapó una feroz crisis que provocó numerosos despidos en Blender y abrió un debate caliente en las redes sociales sobre quién es el dueño de Carajo.
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Lo que comenzó como un reclamo legítimo de los trabajadores por la falta de paritarias terminó exponiendo una trama de negocios cruzados muy profunda: detrás de dos señales con ideologías supuestamente opuestas, se esconde el mismo dueño, Augusto Marini.
Para colmo, la polémica sumó un nuevo capítulo explosivo con el descargo irónico de Guille Aquino, reavivando una vieja guerra interna que sacude al streaming local.
Del "dictador" al terremoto: la ácida alegoría de Guille Aquino desde la vereda de enfrente
Quien no dejó pasar la oportunidad para meter el dedo en la llaga fue Guille Aquino. El humorista, hoy al frente de ¿Y qué? en Vorterix tras su escandalosa salida del canal en diciembre de 2025, aprovechó los micrófonos de la radio de Mario Pergolini para lanzar un descargo cargado de ironía y humor negro sobre la crisis de sus excompañeros.
Fiel a su estilo satírico, Aquino utilizó una llamativa analogía comparando la debacle interna de la señal con la situación política de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro. "Pasaron seis meses, perdón, no pasaron ni seis meses... desde que se fue el dictador y el desastre ha acontecido", disparó picante al aire. "A Maduro lo fueron de Venezuela y ahora en Venezuela hay un terremoto... de Maduro podemos decir varias cosas sobre su gestión, se cae de maduro, pero terremotos nunca hubo", lanzó entre risas, deslizando de manera solapada que su salida fue el inicio del fin para el orden del canal.
Una guerra de traiciones y "bombas nucleares" con Tomás Rebord
Este descargo no llega en un vacío, sino que reactiva la feroz interna que dividió las aguas en el streaming a comienzos de año. La salida de Aquino de la productora parecía pacífica, pero su desembarco en la competencia desató una guerra abierta y sin retorno con Tomás Rebord, uno de los principales bastiones de la pantalla de Blender.
En aquel entonces, Aquino sentenció que "ya no le pagaban para fingir que eran todos buenos tipos" y amenazó con "apretar el botón rojo y tirar la bomba nuclear". La respuesta de Rebord en Hay algo ahí dejó en claro que la herida era profunda, acusando a su ex amigo de haberlo "bailado en una baldosa" al negociar en secreto con Vorterix mientras él intentaba retenerlo, un conflicto que escaló a lo personal tras la filtración de fotos privadas de madrugada.
Hoy, con el canal de Augusto Marini sumergido en un escándalo gremial y corporativo sin precedentes, los viejos pases de factura vuelven a pasar por caja y demuestran que, en el negocio del streaming, las lealtades son tan frágiles como los salarios de los trabajadores.





