Gabriela Mandato fue a parir a su primer hijo y lo que tendría que haber sido el momento más emocionante se transformó en un verdadero calvario. Por protocolo le hicieron el hisopado de coronavirus, le dio positivo, y desde entonces todo fueron lágrimas y mucha angustia, además de desesperación.
En una nota con el programa El run run del espectáculo, la exbailarina del ciclo de cumbia "Pasión de sábado" relató el infierno que atravesó en una de las clínicas del CEMIC.
“Estuve nueve meses cuidándome, sin ir a trabajar, no sé cómo llegué a contagiarme. Me dijeron que mi marido era contacto estrecho y que para ellos era positivo también así que me tenía que buscar a alguien que me acompañe al parto. Fue muy duro todo, fui llorando a hacerme la cesárea”, relató entre lágrimas.
Tras el nacimiento de Ignacio, su bebito, todo fue para peor: “Fue horrible, me trataron muy mal. Me pusieron en una sala de aislamiento con mi hijo, solos los dos, nadie nos decía nada. ¡Lo mal que trataron al nene! No lo querían venir a atender. Me decían que primero veían a los nenes que estaban sanos, y mi bebé dio covid negativo”.
La también vedette aseguró que los dejaron encerrados. Casi entra en una crisis de nervios porque no le salía leche y encima se empezó a dar cuenta de que su hijo no se encontraba bien. A pesar de que pidió ayuda, nadie se acercó a socorrerla. “Los médicos tenían pánico. ¿Por qué no se dedican a otra cosa?”, sostuvo indignada.
Por último, Mandato reconoció que la experiencia fue un horror total: “Sufrí discriminación, por supuesto, pero no me importa que me discriminen a mí. Lo que más me dolió es que discriminaron a mi bebé. Porque a mi nene no lo tocaba nadie, le tenían miedo. Nació el lunes a las 11 de la mañana, lo revisaron rápido en ese momento, nos dejaron aislados y lo vinieron a ver recién a la noche. Fue muy horrible, no entiendo el protocolo sanitario, se deberían cuidar mejor estas cosas".
Te puede interesar


