Florencia Kirchner le explicó a su hija dónde está "el abuelo Néstor"
La hija de Cristina Fernández de Kirchner compartió un tierno y emotivo video en el que Helena le pregunta por el expresidente. Mirá su explicación ante cada interrogación de su pequeña.
El 27 de octubre de 2010 falleció Néstor Kirchner. En ese momento la Argentina perdió a un líder político que había dejado la presidencia tres años antes, y que a su vez era el esposo de la presidenta en ejercicio, Cristina Fernández de Kirchner. Pero Florencia perdió mucho más: a su papá.
Casi cinco años después de aquella triste fecha, la joven se convirtió en madre de Helena, hija que tuvo fruto del amor con Camilo Vaca Narvaja, de quien se separó tiempo después. Y seguramente, uno de sus mayores dolores sea que la pequeña no haya podido conocer a su abuelo.
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¿Dónde está el abuelo Néstor?
Desde que regresó al país a finales de marzo, luego de una larga recuperación en Cuba por sus problemas de salud, Flor se reencontró con la niña y, luego de reabrir su cuenta de Instagram, compartió algunos momentos con ella, como el desopilante reclamo que le hizo cuando la vio. "Quiero otra hija, pelotud..", le expresó Helena.
Pero en esta oportunidad, la hija de Cristina compartió un tierno y emotivo momento en el que la nena le pregunta por el expresidente, "Ma, ¿dónde está el abuelo Néstor?". "Está en otro lado, donde no lo podemos ver", responder Florencia. Con la válida inocencia de los 4 años, Helenita insitió: "¿A dónde?".
Mi maternidad es como la de un unicornio drogado. Ese disfraz se infla todo en las piernas y se hace nacer la cabeza y los brazos de un unicornio plástico. Mi hija lloró cuando me lo saqué. Ella se viste de una unicornia con tules. Seguro va a pensar alguna cabeza ¿La deja vestirse como hada? ¿No es todo muy de brillos patriarcas? Y no. Yo les digo que no. Hubo vez una, que una amiga me contó que a su hija le escondía los disfraces de princesa. Le pregunté ¿si fuera varón también se los esconderías? Me dijo que no. Y entonces ¿Qué, chicxs? ¿Ahora invertimos el binarismo? ¿Las nenas de Spiderman y los varones de Hadas? ¿Hay nada más que nenes y nenas? No, no. Hay más, mucho más. Todo es para todxs. Todo es para esx que desee. Permitan el deseo. Y además las Hadas siempre fueron hermosamente malvadas. Yo las buscaba entre las cortinas de mi casa y nunca vinieron a verme. Me dejaron sola y esperando. Por lo que le saqué las cabezas a mis barbies; esas forras no me respondían. Volé por la casa llorando hasta mi padre y culpé a mi hermano de la hegemonía rota en mis estantes. Mentí, le dije: fue él papá, fue él. La infancia es una cosa que no tiene título, vale únicamente lo que diga le niñe que ve. Ayer después de esta locura madre-hija, me fui a buscar uno de mis libros más viejos, Las flores del mal. Quería leer el dolor de la belleza. Quería leer el vino que hace tanto no tomo. Quería acordarme de mí. Dos días seguidos publicando textos de varones, deberían venir a buscarme de a quinientos y cancelarme.
"Y, no te quiero decir el cielo, tampoco te quiero decir el infierno... en otro lado", explicó haciendo malabares (como ella misma lo definió en la historia de Instagram). Pero la pregunta se repitió: "¿Dónde?".
Esta vez, intentó ir por otro camino. "Adentro de un libro está", lanzó, pero lógicamente, abrió una nueva gama de posibilidad. "¿Y podemos entrar?", quiso saber su hija. "¿Al libro? No", expresó. La pequeñita finalmente encontró una explicación y fue a corroborarla:"¿Porque es un cuento?". "Porque es un cuento", fue la respuesta final al emotivo momento de intimidad familiar.
(Sin fecha, lo arranqué de cosas que escribo, lo trajeé todo recién) Si me voy para abajo aparece. Es como el escudo de que tuve suerte. Pero una está llorando y aparece un imbécil sin océano a decirte que lo tenés en la historia. ¿Y qué me importa a mí que esté ahí? ¿Qué hago con la historia cuando no quiero dormir? Lo tienen ustedes, yo no. Yo lo quería toda la vida mirando Racing en el sillón. Pasando una despacio por atrás, un poco espiando, un poco queriendo no ser mala suerte ni gol en contra. Y en medio tiempo, o al final de la guerra de pasto y patadas, poder ir a contarle: es esto lo qué pasa, y tengo la cabeza fatal papá. La única manera de superar el mal sentir es esta. Metiéndome en mi historia, en la que existía la cara de mi padre. Lo hablo poco y lo escribo más. Turbia hace un mes, que fue agosto, terminé un tomo de Proust en el que te lo dice, delicado y sensible te lo dice: hay una vida para tenerla únicamente recordando. Hay vestidos, gritos y parques con gente que ya nunca van a volver. Cambió el sombrero de la Sra Swann, ahora se usan otros. Cambió la gente que veo, porque ahora tengo muertos. Y cualquier cosa que se lea acá considérese intensamente efímera. Le escapo a la literalidad en esta cosa red. Corto, corto y corto lo que escribo. Y voy a seguir cortando. Me dijo @chachapumafoto , soy la loca de los cuchillos.