Federico Amador sorprendió a sus seguidores de Instagram contando que tuvo que romper la cuarentena obligatoria que decretó el presidente Alberto Fernández para evitar que se propague el coronavirus. No lo hizo por rebeldía, tuvo una urgencia y no dudó en subirse a su auto.
Según explicó en las redes, tenía que ir a darles de comer a 50 animales que fueron rescatados de la explotación, el maltrato y el mascotismo. "Ellos no entienden de coronavirus y tienen que comer, de lo contrario morirían de hambre. Lo último que quiero es fomentar que salgan de sus casas, así que aclaro que de no haber vidas animales a nuestro cargo no lo haría ni a palos", comentó.
El novio de Florencia Bertotti trabaja en un centro de rescate y recuperación de fauna ubicado en el Delta. Allí hay varios ejemplares de serpientes, escorpiones, arañas, lagartos, sapos y otras especies, que luego son devueltas a su hábitat.
En sus redes, el galán comparte algunas fotos donde se lo ve junto a las víboras más peligrosas. Es un gran amante de la naturaleza y no le tiene miedo a nada.



