Sí, Mauro Icardi y la China Suárez tuvieron un encuentro cara a cara en un reconocido hotel de París. La cita se dio el fin del semana del 25 y 26 de septiembre, cuando Wanda Nara viajó a Milán con su hermana para disfrutar de la Semana de la moda.
Después de un largo histeriqueo vía Telegram, la actriz se trasladó a Francia y él la visitó en complicidad de Jakob Von Plessen, el marido de Zaira Nara, que se quedó en el auto durmiendo la siesta hasta que todo terminó.
En una sincera charla con su mujer, Icardi reconoció que la fue a ver "para no dejarla plantada". Acto seguido, sostuvo que apenas se dieron un beso, ya que no pudieron tener sexo porque él estaba afiebrado. Antes de su confesión, sus palabras habían sido "y yo qué culpa tengo de que haya venido".
Lo que se sabe hasta el momento es que Zaira Nara está atravesando una fuerte crisis con el papá de sus hijos por la actitud que tuvo. Las reuniones en familia ya no serán las mismas, ni siquiera se conoce si Wanda accederá a venir a la Argentina para pasar las fiestas.
La que también entró en juego en este escándalo fue Ana Rosenfeld, la abogada de Wanda Nara. En su visita a PH Podemos hablar, reconoció que le dio un consejo a Icardi sobre su impensado desliz. “No hable desde mi lugar de mujer ni abogada. Él estaba muy preocupado por lo que estaba viviendo yo con mi marido. Le dije que si la intención era fortalecer la pareja que recuperen la confianza. No sé si es definitiva la separación, Mauro le puso mucha ficha cuando empezó la pareja, fue papá sustituto de tres chicos, él cumplió un rol muy importante en la educación y la crianza de ellos y los chicos lo adoran. Ojalá recuperen la confianza”, sostuvo.
Según los posteos que la mediática y el futbolista hacen en sus redes sociales, la reconciliación habría triunfado, aunque él se encuentra "en capilla" porque otro paso en falso podría costarle el divorcio.




