El misterioso visitante, quien resultó ser La Tora Villar, ex participante de una edición anterior del programa, entregó paquetes a cada participante, despertando curiosidad y suspenso en la vivienda. Al terminar la aparición, todos se apuraron a abrir sus regalos, descubriendo beneficios y castigos que afectarán directamente las nominaciones de la próxima semana.
La inesperada visita que encendió la gala de Gran Hermano
Pero, la persona disfrazada no solo entregó premios y castigos, sino que se llevó varios objetos de la casa que buscan alterar la convivencia de los participantes y generar tensión en la dinámica diaria.
Entre lo que La Tora retiró de la casa están bombillas, para impedir que los participantes tomen mate con normalidad, y cubiertos —tenedores y cuchillos— que dificultan que puedan comer tranquilos. Además, se llevó una olla y bizcochitos recién horneados, elementos que impactan directamente en la rutina y la armonía de los hermanitos".
Estas acciones buscan poner en jaque la tranquilidad de la casa, obligando a los concursantes a adaptarse a nuevas dificultades mientras mantienen el foco en el juego.
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Premios y castigos que modifican la próxima semana
Los paquetes entregados contenían tanto ventajas como desventajas. Por ejemplo, Sandra obtuvo inmunidad para evitar ser fulminada, mientras Katia perdió la posibilidad de participar en la próxima prueba de líder, quedando en clara desventaja.
Lourdes y Eugenia enfrentaron castigos que podrían alterar su dinámica dentro del juego, elevando la incertidumbre sobre cómo se desarrollarán las próximas semanas.
Además de repartir premios y castigos, La Tora se llevó varios objetos que alteran la convivencia: desde bombillas para impedir que los participantes tomen mate, hasta tenedores y cuchillos que dificultan que puedan comer con tranquilidad. También se llevó una olla y bizcochitos recién horneados, generando incomodidad y tensiones dentro de la casa.