Un nuevo conflicto sacude la convivencia dentro de la casa de Gran Hermano. Esta vez, la protagonista es Selva, quien denunció públicamente que le robaron su "virgencita", una figura religiosa que, según contó, tiene un profundo valor afectivo y espiritual.
El peor momento de Selva en Gran Hermano: desesperada y desestabilizada, duda de continuar en el programa
Selva de Gran Hermano aseguró que le sustrajeron una imagen religiosa que tiene un valor especial para ella. La Tana no solo se adjudicó el robo, sino que redobló la apuesta con nuevas amenazas.



