El nene de Baby Shark creció y ahora es cantante de K-pop: así es su nueva vida a los 17 años
Park Geonroung tenía 7 años cuando apareció en el video más visto de YouTube. Ahora volvió con una canción propia y un nuevo nombre artístico.
A los 17 años, el joven surcoreano inició una nueva etapa como cantante de K-pop bajo el nombre artístico Baby Shark Boy.
Hace diez años, Park Geonroung se convirtió en uno de los rostros infantiles más reconocibles de internet casi sin saberlo. Con apenas 7 años apareció en Baby Shark Dance, el video que terminó transformándose en el más visto de la historia de YouTube.
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Ahora, una década después, el joven regresó al mundo del espectáculo con un desafío completamente diferente: a los 17 años comenzó su carrera como cantante de K-pop bajo el nombre artístico Baby Shark Boy.
El artista lanzó su primer single, WAVE, el jueves pasado y decidió convertir aquella experiencia que marcó su infancia en el punto de partida de una nueva etapa.
Qué hace hoy el chico de Baby Shark
Lejos de intentar borrar su pasado viral, Park decidió incorporarlo a su identidad artística. WAVE comienza con la melodía que millones de personas reconocen de Baby Shark, aunque la canción presenta una propuesta completamente diferente.
El joven también participó en la escritura de la letra y contó con la colaboración de Joohoney, integrante de la banda de K-pop Monsta X. La canción cuenta la historia de un niño que consigue reconocimiento frente a las cámaras, una trama que tiene varios puntos en común con la propia experiencia de Park.
Para el cantante, sin embargo, el lanzamiento representa mucho más que una referencia nostálgica al fenómeno que lo hizo conocido. WAVE se siente más como un nuevo comienzo que como un proyecto único”, explicó Park. Su objetivo es continuar mostrando distintas facetas a través de la música y también explorar otros formatos de entretenimiento.
El curioso vínculo entre Baby Shark y su nueva carrera
Park no quiere renegar de aquella etapa de su vida. Por el contrario, considera que ser recordado como "el chico de Baby Shark" forma parte de su historia y no algo que deba dejar atrás.
La empresa Pinkfong, responsable de la franquicia y propietaria de los derechos de Baby Shark, también acompaña al joven en el comienzo de su carrera. "Quiero encontrar gradualmente mi propio estilo como artista. Pero para mí, ser el chico de Baby Shark no es un pasado que quiera dejar atrás", sostuvo.
El vínculo con aquella canción sigue siendo tan fuerte que incluso la melodía quedó asociada a sus recuerdos de infancia. Park contó que durante años se encontraba tarareándola sin darse cuenta.
Pero hay un detalle que vuelve todavía más particular su historia: él no fue quien cantó la voz que se escucha en el video original. Otro niño estuvo a cargo de la interpretación vocal. Por eso, ahora busca algo que no pudo hacer en aquel fenómeno viral: que el público escuche finalmente su propia voz y sus propias canciones.
Cómo fue crecer después del fenómeno viral
A pesar de haber formado parte de uno de los mayores fenómenos de internet, Park aseguró que su infancia continuó siendo bastante normal. Sus compañeros de colegio conocían su participación en Baby Shark y consideraban que era algo “genial”, pero, según recordó, fuera de eso lo trataban como a cualquier otro chico.
La exposición tampoco desapareció por completo después de la grabación. La canción siguió acompañándolo durante años y se convirtió en una referencia inevitable cada vez que alguien reconocía su rostro.
Ahora, con 17 años, Park busca que esa fama tenga un nuevo significado.
Baby Shark, el fenómeno que conquistó YouTube
Baby Shark Dance se estrenó en 2016 y rápidamente pasó de ser una canción infantil a convertirse en un fenómeno mundial. El video presenta una sencilla canción sobre una familia de tiburones y acumuló más de 17.200 millones de reproducciones en YouTube, lo que lo convirtió en el video más visto de la plataforma.
Su impacto también se trasladó a las redes sociales, donde aparecieron millones de versiones, bailes, memes y parodias.
La canción llegó incluso a escenarios inesperados y fue reproducida en la Casa Blanca, mientras distintas figuras públicas, entre ellas Donald Trump y Elon Musk, hicieron referencias al fenómeno.
Diez años después, el chico que apareció en aquel video ya no busca solamente ser recordado por una canción infantil. Park Geon-roung quiere construir su propia identidad como artista y, esta vez, hacer que el mundo conozca su voz.




