Si bien siempre se muestra con una sonrisa y las veces que ha discutido, intentó buscar la ironía más que el choque, Camila Salazar tuvo un rapto de furia mientras estaba de visita a Liliana y Fernando, sus padres.
"Imposible leer en la casa de mis viejos. Si no es el noticiero, es un programa de chimentos a todo volumen #MeDeprimen", disparó enojada y agregó: "Menos mal que ya no vivo acá".
Obviamente, el malestar fue pasajero porque si hay algo que disfruta Camila, es compartir tiempo con su familia. De hecho, cada fin de semana visita la casa de sus papás y se deja mimar por ellos como cuando era una nena, según informa Pronto.
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