Demi Moore lució una nueva imagen
El estilista Dimitris Giannetos ideó este nuevo concepto estético al que bautizó como “Demi-tris BoB”. El profesional trabajó una textura de efecto húmedo y acabado pulido para proyectar una imagen audaz en la pasarela italiana. La decisión de la actriz implicó un quiebre definitivo con la melena que sostuvo como marca personal durante gran parte de su carrera.
LEER MÁS ► Carlos Maldonado, chef: "Para que las papas tengan más sabor, no hay que cocerlas en agua"
El equipo de belleza de la artista despejó rápidamente los rumores sobre el uso de una posible peluca. Giannetos y el CEO de Opus Beauty, Steeve Foussard, acreditaron el trabajo conjunto sobre el cabello natural de la estrella. Esta apuesta acompañó el debut de Demna Gvasalia como director creativo de la casa de moda, alineándose con el espíritu renovador de la marca.
La actriz completó su presencia con un conjunto de cuero negro, gafas oversize y la compañía de su perro chihuahua, Pilaf. Los críticos de moda vincularon su impronta con la estética glamorosa de finales de los años 90. En las redes sociales, los usuarios multiplicaron los elogios y recordaron el impacto que Moore generó en 1997 al raparse para la película G.I. Jane.
LEER MÁS ► María Ferrarotto, la "doctora de las plantas": "Poner corchos en las macetas nos ayudará a recuperarlas"
Meses antes de este cambio, Demi reconoció en una entrevista que su pelo largo representaba su “lugar seguro”. Sin embargo, su reciente participación en el film La sustancia parece haber impulsado esta nueva etapa de experimentación visual. La protagonista demostró una vez más su capacidad de reinvención y consolidó su estatus como un ícono de estilo inagotable en la industria.