De la casa de Gran Hermano a una guardería canina: el nuevo proyecto de Lisandro Navarro
El exparticipante se alejó de la televisión, transformó un terreno abandonado y apostó por un proyecto muy especial junto a su pareja.
Lisandro Navarro abrió un predio para recreación y cuidado de mascotas.
Lejos de las cámaras y del vértigo mediático, Lisandro Navarro —uno de los protagonistas destacados de la edición 2023 de Gran Hermano e integrante del recordado grupo "Los Bros"— decidió dar un giro a su rutina laboral.
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Junto a su pareja, Mili, puso en marcha Recreo Perruno, una guardería para mascotas ubicada en la localidad bonaerense de Canning.
La iniciativa surgió a partir de una dificultad cotidiana con la que ambos lidiaban de forma permanente. Con seis animales en su hogar, encontrar un lugar de confianza para dejarlos resultaba una tarea compleja.
“Saben lo difícil que es encontrar un lugar donde cuiden a los perros, como por ejemplo, en las vacaciones”, explicó Lisandro durante una entrevista.
El exconcursante recordó las malas experiencias que atravesó con otros servicios similares, un factor determinante para emprender con un espacio propio: “Me los devolvieron llenos de rastas, sucios y asustados. Quisimos armar un lugar verde en el cual ellos puedan correr y jugar. Los perros necesitan interactuar con otros”.
Para concretar el proyecto, la pareja acondicionó un terreno que antes funcionaba como basural a cielo abierto y lo transformó en un parque adaptado a las necesidades de los animales.
“Nuestra prioridad es que estén bien cuidados. Tampoco tienen forma de escaparse, lo que es una tranquilidad para sus dueños”, remarcó el exparticipante sobre las medidas de contención implementadas en las instalaciones.
El vínculo de Lisandro con los animales estuvo marcado por un duro golpe del pasado: la muerte de su perra tras 11 años de compañía a causa del impacto sonoro de los fuegos artificiales en Navidad.
“La encontramos muerta abajo de la camioneta. A partir de ahí nunca pude tener una mascota de vuelta. Era como que yo sentía que traicionaba la memoria de mi mejor amiga”, relató sobre aquel momento. Tiempo después, la imagen de una cachorra abandonada lo motivó a reabrir la puerta al rescate: “Cuando la vi dije que era el momento de abrirse al amor de nuevo”.
En la actualidad, convive con seis canes y se lo toma con humor: “No me importa tener la ropa llena de pelos. Se nos fue de las manos. ¡Casi que no tengo lugar para acostarme! Es el amor más lindo que existe”.
Además de las estadías y el parque recreativo, Recreo Perruno brinda servicios de baño, peluquería canina y traslados personalizados para clientes sin movilidad propia. En los últimos días, sumaron talleres de adiestramiento coordinados por especialistas, divididos en dos modalidades: uno enfocado en cachorros de hasta un año y otro orientado a perros rescatados.





