El miércoles pasado, la tranquilidad de las cortes de Los Ángeles se rompió con una audiencia clave. Ivanna Lisette Ortiz, la mujer de 35 años acusada de abrir fuego contra la residencia de Rihanna, se declaró "no culpable" de los cargos por intento de homicidio.
El ataque, que ocurrió mientras la intérprete de "Umbrella", su pareja A$AP Rocky y sus hijos pequeños estaban dentro de la casa, mantiene en vilo a la opinión pública por la violencia del episodio.
El ataque desde un Tesla y el arsenal utilizado
La investigación de la fiscalía detalla un escenario de película de terror. Según los informes técnicos, Ortiz disparó al menos 20 cartuchos de un rifle semiautomático AR-15 desde un vehículo Tesla. Los proyectiles impactaron en distintos sectores estratégicos de la mansión ubicada en Beverly Hills, demostrando un desprecio total por la vida de quienes estaban presentes.
Los efectivos policiales que peritaron la escena encontraron orificios de bala en lugares críticos:
El portón externo de la propiedad y un muro de madera perimetral.
El parabrisas de una caravana estacionada en el predio.
El patio interno y la fachada de una residencia vecina.
La parte externa de un cuarto infantil, el dato más escalofriante del reporte policial.
Peritos balísticos identificaron impactos de proyectiles AR-15 en zonas que comprometen directamente la seguridad de los hijos de la cantante.
El dramático relato de Rihanna ante la policía
La cantante prestó declaración y describió los segundos de desesperación que vivió junto a su familia. Rihanna explicó que se encontraba dentro de la caravana con A$AP Rocky cuando empezaron los estruendos. Al cesar los disparos, notó los agujeros de bala en el vidrio, justo delante de donde ellos estaban sentados.
En un acto de reflejos inmediatos, la artista empujó a su pareja al piso para cubrirlo y alertó sobre la situación. Según el informe oficial, ambos corrieron hacia el garage de la propiedad para proteger a sus hijos y al personal doméstico.
Actualmente, Ortiz permanece detenida con una fianza de 1.875.000 dólares. Aunque su defensa solicitó una reducción del monto, el juez denegó el pedido y fijó una nueva audiencia preliminar para el próximo 8 de abril.