Al igual que otros famosos, Carmen Barbieri se miró al espejo y se indignó con el desastre que tenía en la cabeza debido a la cuarentena. El pelo le creció desparejo y no dudó en ir a comprarse una maquinita para cortárselo ella misma.
La capocómica le dio un móvil a Ángel De Brito y entre risas contó que el resultado no fue el pensado, mucho menos el querido. “¡Ay, me rapé mal! Y ahora voy a cantar así (se agarra la cabeza), ¡soy La Raulito! (risas). Más que Roxette, soy una rosqueta. Me creció el pelo, ¿eh? Porque si supieras lo que hice...”, dijo con humor.
Barbieri también detalló cómo vive el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus: "Me levanto tarde a las 12 y me acuesto tarde porque veo muchas series. Durante el día limpio, ordeno y cocino, todas tareas que no podía hacer cuando estaba trabajando tanto”.
Y agregó: “Yo no me siento encerrada porque tengo un departamento muy lindo, tengo mis plantas, tengo muchas cosas que hacer en mi casa. Además, yo soy vaca echada. A mí me encanta acostarme en este sillón, me pongo una mantita, mate y computadora”.
Días atrás, Carmen se había mostrado muy preocupada por la salud de su hijo, Fede Bal. “Fede tiene la panza muy quemada porque los rayos queman la piel. Creo que a fines de julio le hacen los estudios definitorios. Estamos esperando a ver qué va a pasar, si es que se reduce el tumor y no hay que operarlo, o si no se redujo y hay que operarlo. El mientras tanto es terrible y hay que saber llevarlo", declaró angustiada.
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